Láser para dejar de fumar

fumar-laserLa nueva normativa impide fumar en locales cerrados como bares y pubs, lo que ha llevado a muchos fumadores a aprovechar la oportunidad y dejar este perjudicial hábito. Sin embargo, para la mayoría de las personas no es nada fácil. Por eso las farmacéuticas y los médicos han buscado la manera de ayudar a aquellos que verdaderamente lo quieran dejar: desde el cigarro digital hasta el láser. ¿Cómo funciona este innovador sistema?

La nicotina tiene las mismas características que cualquier otra droga: crea dependencia en el fumador, cada vez se es más tolerante y si no se consume aparece el síndrome de abstinencia. Por eso dejar de fumar es realmente difícil cuando se ha alimentado un hábito nocivo durante años. Un nuevo tratamiento basado en un láser de baja potencia ayuda a que quien quiera fumar, lo consiga.

Según ha informado la Clínica Menorca basándose en la información facilitada por la doctora Elena Soria, la base del tratamiento es un diodo de baja potencia que consigue elevar las endorfinas a niveles más altos que los producidos por el tabaco. De este modo, como explica la doctora Soria, especialista en medicina estética, el láser bioestimula a través de 28 puntos vitales y energéticos el aparato digestivo, regula el sueño, calma la ansiedad y trata la tristeza (24 en la cabeza, tres en el antebrazo derecho y uno en el pecho). De este modo disminuye el ansia por fumar y se eliminan las ganas de fumar.

Sesión "de refuerzo"

Pero el tratamiento comienza un poco antes del tratamiento con láser. El paciente debe acudir a la consulta sin haber fumado al menos tres horas antes y acto seguido se le da una charla sobre hábitos de vida y de comportamiento para confirmar el deseo del paciente de dejar de fumar. Es en este punto donde comienza el tratamiento láser.

Una vez completada la sesión, el paciente debe acudir a los ocho días para realizar una segunda sesión "de refuerzo". Esta sesión en ocasiones no es necesaria, mientras que en otros casos se requiere más de una sesión extra.

Desde la Clínica Menorca, uno de los centros donde se realiza este tratamiento, se muestran bastante rotundos, "la mayoría de los pacientes, al terminar el tratamiento, descubren que no tienen ganas de fumar" apuntando que "la ansiedad con la que entraron a la consulta habiendo estado tras horas previas sin haber fumado no existe o ha disminuido considerablemente".

 

Etiquetas: drogasfumar

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