Más madera para reducir la dependencia de los combustibles fósiles

Un estudio impulsado por la Escuela de Estudios Ambientales y Silvicultura de la Universidad de Yale y la Escuela de Medio Ambiente de la Universidad de Washington establece que utilizar más madera y menos acero y cemento en la construcción reduciría sustancialmente las emisiones de dióxido de carbono.



Aunque existe consenso en que la tala de árboles debe limitarse en la medida de lo posible para prevenir la pérdida de biodiversidad y mantener los niveles de absorción de carbono, esta nueva investigación mantiene que es posible conseguir estos objetivos y, a la vez, minimizar nuestra dependencia de los combustibles fósiles.



Según recoge la revista Journal of Sustainable Forestry, la cantidad de madera que se extrae cada año de los bosques (unos 3.400 millones de metros cúbicos) representa el 20% de lo que crecen las masas forestales en el mismo periodo de tiempo (unos 17.000 millones de metros cúbicos).

 

Es más, buena parte de la misma se utiliza de forma ineficiente, especialmente para cocinar. Tras evaluar distintos escenarios, en los que los científicos simularon no alterar las áreas boscosas, utilizar madera para producir energía o modificarla para emplearla en la construcción, averiguaron que si se incrementaba la extracción de este recurso del citado 20% al 34% y se aprovechaba eficazmente podían conseguirse notables beneficios medioambientales.

 

Por ejemplo, se eliminaría entre el 14% y el 31% de las emisiones globales de CO2, precisamente las relacionadas con la producción de acero y cemento (la construcción con madera consume mucha menos energía); además, podría reducirse hasta en un 19% el consumo de combustibles fósiles.



“Este estudio nos presenta una razón más por la que deberíamos apreciar los bosques y mantenerlos, y no erradicarlos permanentemente para extender la agricultura, con la pérdida que ello supone para la biodiversidad”, afirma Chadwick Oliver, el investigador que lo ha coordinado.

 

“Este aprovechamiento controlado apoya, además, el desarrollo de ciertas especies de animales, como algunas aves, ciervos y mariposas, mientras el bosque se regenera”. En opinión de este experto, ya existen técnicas que permiten alzar estructuras con madera de gran solidez en las que, además, el riesgo de incendio no es mayor que con otros materiales.

 

Además, según apunta, con un uso adecuado de los recursos madereros podría mantenerse una combinación de zonas boscosas que asegurara la pervivencia de las zonas protegidas (equivalen al 12,5% de todos los bosques del planeta) y las que no lo están.

 

Etiquetas: energías renovables

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