Juan José Martínez: 'En el futuro tendremos 'integrado' nuestro ordenador en nuestro cuerpo'

Juan José Martínez es licenciado y doctor en Física, especializado en electrónica e informática. Además es profesor titular de la Escuela Superior de Ingeniería Informática de la Universidad de Valencia y ha investigado ampliamente en el desarrollo y aplicación de las TIC al campo del tráfico y la seguridad vial. Básicamente, sus investigaciones y las de su grupo de trabajo como director del Laboratorio Integrado de Sistemas Inteligentes y  Tecnologías de la información en Tráfico (LISITT) de la Universidad de  Valencia buscan integrar e introducir las nuevas tecnologías con el tráfico y el transporte para mejorar el confort de los conductores, la seguridad de las vías y reducir los efectos negativos sobre el medio ambiente etcétera.

Charlamos con él antes de su intervención en el EmTech 2013 que se celebrará en Valencia los días 5 y 6 de noviembre de 2013.

 

Muy Interesante.- Todo un honor para Valencia que se celebre el EmTech 2013 en la ciudad ¿Verdad? ¿Qué papel tiene la ciudad a nivel de innovación tecnológica?

Juan José Martínez.- Por supuesto, es un evento que reúne a los más prestigiosos tecnólogos del MIT y en ese sentido es un logro que tiene que apuntarse la ciudad de Valencia.A nivel de innovación tenemos que reconocer, aunque no nos guste, que el nivel de la ciudad no se encuentra entre los más punteros, más bien se encontraría en la media de las ciudades europeas. Sin embargo, también hay que decir que en los últimos años la ciudad ha modificado su política y está tratando de fomentar las actividades de innovación y de mejorar su apoyo a proyectos tecnológicos; el gran problema es la financiación. 

 

Muy Interesante.- ¿Y en particular la Universidad de Valencia?

Juan José Martínez.- Dentro de la Universidad de Valencia existen unos cuantos grupos de investigación que están realizando muy buenos trabajos de innovación y transferencia tecnológica, sin embargo, de forma global, la Universidad de Valencia tiene un carácter mucho más científico que tecnológico. Por tradición y por historia, nuestra universidad es una universidad de ciencias y humanidades, que hace relativamente pocos años ha incorporado estudios tecnológicos.  La presencia de un investigador de la Universidad de Valencia en EmTech 2013 debería servir para potenciar más el buen papel que nuestra universidad está haciendo en el campo de la innovación tecnológica.

 

Muy Interesante.- Para crecer qué hace falta, ¿más inversión pública o privada?

Juan José Martínez.- En estos momentos hace falta más inversión en los dos sentidos. La inversión pública es importante en las primeras fases del proceso de I+D+i y tiene que enfocarse más en los aspectos innovadores de la idea. La inversión pública debe financiar todo el proceso de desarrollo hasta que se alcance un prototipo de laboratorio. El problema de la inversión pública es que está muy burocratizada y no se valora la idea innovadora sino el prestigio del investigador principal, medido principalmente en publicaciones científicas y no en su capacidad de transferencia. La inversión privada debería financiar el proceso de pasar de un prototipo a un producto cercano al mercado o el desarrollo de soluciones a problemas concretos.Realmente la inversión privada es la que puede favorecer más el crecimiento, pero para ello es necesario que las empresas valoren adecuadamente el coste de la investigación, que lleva un tiempo y tengan claro que se trata de una inversión arriesgada, que en ocasiones puede fallar, pero que generalmente produce un valor añadido a la empresa muy superior a la inversión realizada.

 

Muy Interesante.- ¿La transferencia de conocimiento y tecnológica de las universidades a las empresas es la correcta?

Juan José Martínez.- No, aunque existen excepciones y casos de éxito. Por lo general el proceso de transferencia no es adecuado y tiene ciertas carencias, que poco a poco se van tratando de corregir. Los puntos clave que yo destacaría son:

1)    Comunicación: Existe una la falta de comunicación entre la empresa y la universidad. Pocas veces la empresa acude a la universidad a exponer sus problemas de forma abierta, con lo que los grupos de investigación desconocen las necesidades reales de la empresa y dirigen sus esfuerzos a áreas que luego no son de interés para las empresas. Actualmente la situación es a la inversa, la universidad trata de “vender” a las empresas sus innovaciones aunque éstas no sean lo que realmente necesitan.

2)    Confianza: Tanto sobre las capacidades como sobre las intenciones. Esto se pone de manifiesto a la hora de detallar los contratos y establecer los derechos sobre la propiedad intelectual y la explotación de los desarrollos realizados. De hecho, cuando se establece esta relación de confianza entre empresas y grupos de investigación, la transferencia tecnológica entre ellos es siempre positiva por ambas partes.

3)    Accesibilidad: La sociedad desconoce la capacidad de innovación para resolver problemas reales de las universidades, de hecho, dentro de la propia universidad también se desconocen las capacidades y posibilidades de otros grupos de investigación. Cuando nos cuesta encontrar quién puede resolverte un problema tendemos a buscar la solución fuera de la universidad.

4)    Reconocimiento: Es necesario que dentro de las propias universidades las actividades de transferencia tengan el reconocimiento y valoración adecuado con objeto de animar a más investigadores a colaborar con el mundo empresarial.

 

Muy Interesante.- ¿Cómo imagina las ciudades del futuro?

Juan José Martínez.- A simple vista, las ciudades dentro de 30 o 40 años no serán muy diferentes a como las conocemos ahora. La arquitectura de los edificios irá evolucionando para crear soluciones más funcionales, modulares y sostenibles. La ciudad será más limpia, con más zonas verdes y peatonales, con un predominio de vehículos eléctricos diseñados exclusivamente para ella. Pero los grandes cambios los encontraremos en los pequeños detalles de nuestra vida diaria.

 

Muy Interesante.- ¿Qué aspectos innovadores nos sorprenderán a medio y largo plazo?

Juan José Martínez.- Destacaría dos aspectos: El primero una conectividad global de gran velocidad, con almacenamiento ilimitado de datos y con una gran capacidad de procesamiento de los mismos. Los ciudadanos estaremos conectados en todo momento y tendremos acceso en tiempo real a cualquier información. El segundo aspecto es la interconectividad entre personas y dispositivos. Prácticamente tendremos “integrado” nuestro ordenador en nuestro cuerpo, podremos visualizar instrucciones sobre nuestra retina o escuchar instrucciones de voz en nuestro oído, y daremos órdenes mediante gestos, voz e incluso mediante pensamientos.    Todo ello supondrá un cambio radical sobre el comportamiento de la sociedad, ya que pasaremos a estar mucho más “vigilados”, aunque actualmente  estamos mucho más de lo que creemos, tanto para lo bueno como para lo malo. Disfrutaremos de una personalización de servicios, que nos serán ofrecidos de acuerdo a nuestras preferencias personales, sabremos en todo momento la mejor forma para ir de un punto a otro, recibiremos atención médica remota ante cualquier alteración que suframos, etc. Las posibilidades son infinitas, pero también seremos automáticamente sancionados si incumplimos alguna norma, por ejemplo, si nos saltamos un semáforo. No hará falta que exista una cámara o un  policía, nuestro propio vehículo detectará que hemos cometido una infracción y nos multará.

 

Muy Interesante.- ¿Qué desarrollos novedosos y líneas de investigación podría destacar de las que se desarrollan en la Universidad de Valencia y en el grupo LISITT que usted dirige?

Juan José Martínez.- Nuestro grupo trabaja en sistemas inteligentes de transporte. Actualmente estamos trabajando en varias líneas, por ejemplo en el desarrollo de sensores inalámbricos de bajo coste que pueden comunicarse entre sí, para la identificación de dispositivos bluetooth de los vehículos, con objeto de obtener parámetros de tráfico con mayor exactitud que los sistemas actuales y que además permiten crear una red de sensores sin necesidad de cableado físico.Otra de las líneas se centra en la aplicación del concepto de optimización cooperativa a los navegadores de los vehículos. Los navegadores actuales son capaces de redefinir una ruta en función del estado del tráfico, pero todos ellos siguen realizando una selección individual de forma que, ante un problema en la carretera, todos ofrecerán como alternativa la misma ruta y ésta acabaría congestionándose también. La idea es realizar un reparto de la demanda entre las diferentes posibilidades, buscando la optimización colectiva y no la individual. Además, en los procesos de asignación de las rutas se podrían incluir otros criterios, como el nivel de contaminación del vehículo.      

 

Etiquetas: innovacióntecnología

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