El DNI digital de los libros

rfidEl guadián entre el centeno, autor: J. D. Salinger, año de publicación: 1951, precio, editorial, y muchos más datos facilitará la nueva tecnología presentada por la Asociación Española de Codificación Comercial (Aecoc). La radiofrecuencia de identificación (RFID) permite acceder a distancia a la información almacenada previamente en un chip.

Esta infomación está almacenada gracias a un código asociado al chip, el EPC (Electronic Product Code). Estos datos permiten identificar de forma inequívoca cualquier mercancía, artículo, documento y acceder a distancia a esa información. Por ejemplo, permite diferenciar dos
productos idénticos (dos libros del mismo título, idéntico autor, editorial, edición etc...) a la vez que ofrece en todo momento información en tiempo real sobre cualquier producto, de cualquier empresa y de cualquier lugar del mundo

Su utilidad es más que evidente. En una librería el usuario no tendría que estar preguntando constantemente donde está tal o cual libro, sino que directamente sabrán donde se encuentra. Igualmente, emulando a webs como Amazon, el sistema ofrecerá sugerencias sobre otros libros parecidos, formatos disponibles, otros libros del autor...

Para los libreros tampoco será una innovación desdeñable. El DNI de los libros, el RFID, permite tener un control exhaustivo y rápido sobre todo el género que existe en la tienda, optimizando el control del stock.

Esta es una tecnología que nació en la II Guerra mundial, pero que hasta hace unos años no tenía un estándar que le permitiese alcanzar todo su potencial e introducirse en prácticamente cualquier sector profesional. Por ejemplo, ya se utiliza para identificar las mercancías de un almacén en el sector logístico, o en las tiendas de ropa para recomendar complementos u otros artículos en el momento de la compra de alguna prenda.

En las bibliotecas españolas

Otra de los lugares donde viven los libros y que agradecerán la llegada de esta nueva innovación es en las bibliotecas. Cualquier usuario puede coger y devolver libros sin necesidad de soporte humano, gracias a una especie de cajero automático. El precio de aplicar esta tecnología es de un euro por volumen catalogado y bibliotecas como la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla ya lo tienen implantado en 100.000 de sus libros.

El chip está fabricado a base de plástico PET o un papel, un punto de silicio y material conductor (como el cobre), materiales que pueden dañar el medio ambiente de no ser tratados de forma correcta. Por eso, desde Aecoc han asegurado que estos chips pueden crearse con materiales reciclados

 

 

Etiquetas: libros

Continúa leyendo

COMENTARIOS

También te puede interesar