El coche mundial

Las dificultades que vive la industria del automóvil a nivel mundial están haciendo cambiar sus sistemas de trabajo a los grandes fabricantes. Hasta ahora, algunos automóviles se han diseñado específicamente para Europa o EE UU, con notables diferencias entre ellos a pesar de tener el mismo nombre. Ford, curiosamente, ha funcionado así con dichos modelos, como una multinacional regional en vez de global.

Diseño universal. El reto ahora es reducir costes y vender más. Un primer ejemplo en Ford es el nuevo Fiesta, un coche auténticamente universal, igual para todos los mercados, que se fabricará prácticamente sin diferencias en Europa, China, Tailandia y México. El secreto se llama Sistema de Desarrollo de Producto Global, pero el planteamiento es más ambicioso que el de los Fiat Palio, Dacia Logan, etc., con el objetivo de venderlo asimismo en EE UU. Los automóviles pequeños han cobrado allí un protagonismo inusual en paralelo a la subida de los combustibles.

Más calidad. Con el futuro Ford Focus ocurrirá algo aún más espectacular en 2010. El modelo europeo y el norteamericano compartirán entonces el 90% de sus componentes frente al 20% de la actualidad, motivado porque hoy son modelos de distintas generaciones. Soluciones de ingeniería global, sin duplicar esfuerzos y capaces de hacer frente a la normativa legal de cada continente, permitirán asimismo mayor productividad y calidad, con menores costes de garantía. Clientes y fabricantes saldrán ganando. El

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