Coche anticrisis



El coche anticrisis existe. Se llama low cost o de bajo coste y es la propuesta de algunos grandes fabricantes en los mercados emergentes. Fue concebido y producido bajo unos parámetros específicos de contención de costes para satisfacer la demanda de los países en vías de desarrollo, y ahora puede ser una nueva alternativa para los más prósperos, ante la crisis que sacude las economías occidentales.

Stop al exceso. La demanda de transporte privado siempre existirá. Y habrá coches de lujo, de ocio, familiares y deportivos. Pero el coche barato tiene ahora más posibilidades de captar el interés de un tipo de cliente que no está tan preocupado por la apariencia, la representatividad, la sofisticación o el alto equipamiento. ¿Basta con lo básico? Para algunas economías, no queda más remedio.

Marcas low cost. El fabricante rumano Dacia, propiedad de Renault, descubrió este mercado con su modelo Logan hace 4 años. Hoy, grandes firmas como PSA Peugeot-Citroën o Fiat no sólo se plantean lanzar nuevos coches de bajo coste, sino tal vez hacerlo con otro nombre, el de una marca blanca, para no interferir con las ya consagradas. Fabricados en países con mano de obra barata y desprovistos de equipamientos como elevalunas eléctricos, guanteras refrigeradas y otros elementos que pueden ser considerados superfluos, el precio de venta de estos coches alcanzará valores muy contenidos en los países desarrollados. Eso sí, no es obligatorio hacerlos feos.

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