Amigos íntimos

Por unos céntimos de euro en el precio de una pieza, las discusiones entre los fabricantes de automóviles y sus proveedores de componentes son dramáticas. Y es que la industria auxiliar produce neumáticos, pistones, frenos, asientos, turbocompresores y otras piezas para las grandes marcas en cientos de miles de unidades.

Vanguardia técnica. A pesar de todo, puede ocurrir que el éxito de un modelo se deba precisamente a tal o cual componente, porque la tecnología de la industria auxiliar es a veces la más adelantada. Por ejemplo, el fabricante ZF tiene ya a punto una nueva caja de cambios automática de ocho velocidades. Está prevista para automóviles de lujo, que con esa octava marcha van a poder ahorrar un 11% de combustible y emisiones de CO2 el próximo año. Adicionalmente, cuando incorpore su propio sistema Stop/Start de detención y arranque automáticos en los semáforos, habrá otro 5% de mejora.

Híbridos europeos. A finales de este año, ZF estará fabricando en serie su módulo híbrido eléctrico para combinarlo con motores de gasolina. Se inaugurará en el Mercedes Clase S, que reducirá así hasta un 30% el consumo de combustible y las emisiones de CO2. ZF espera producir en principio 35.000 módulos de este tipo al año, y prevé llegar hasta 200.000 cuando los sirva a otras tres marcas de automóviles. No todo el mundo los conoce, pero los productos Bosch, Valeo, Marelli, Johnson Controls y Denso están en la cumbre de la tecnología.

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