¡Alerta, terremoto en Twitter!

El Servicio Geológico de Estados Unidos ha creado una herramienta para la detección temprana de seísmos a partir de los tuits de los afectados.

En mayo de 2008, un terremoto de 7,9 de magnitud arrasó la provincia china de Sichuan: murieron más de 87.000 personas, hubo casi cinco millones de desplazados y el temblor se sintió en lugares tan lejanos como Shanghái, a 1.700 kilómetros de distancia. Twitter comenzaba a ser una herramienta potente por esas fechas, y muchas personas lo usaron para compartir información de primera mano sobre la catástrofe.

El fenómeno no pasó desapercibido al Servicio Geológico de los Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés), que ya sabía de la rapidez con que se expandían los tuits sobre terremotos. La USGS cuenta con 2.000 sensores de detección de seísmos –la mayoría de ellos en EE. UU.–, pero no alcanza a monitorizar grandes zonas del planeta. Por su parte, los usuarios de Twitter en el mundo rondan los 300 millones, así que, ¿por qué no usarlos para avisar de terremotos?

Los especialistas de la USGS, al principio escépticos, se sorprendieron al analizar la efectividad de Twitter en esta tarea. Dos de sus miembros –el sismólogo Paul Earle y Michelle Guy, desarrolladora de software–, crearon una herramienta informática para vigilar los tuits relacionados con terremotos.

Descubrieron cosas curiosas: quienes tuiteaban sobre seísmos recién ocurridos, lo hacían con mensajes muy cortos. Por ejemplo, “¿terremoto?”. Conclusión: las personas que experimentan un temblor de tierra son lacónicas en ese momento, así que Earle y Guy establecieron un filtro y se quedaron con los tuits que no superaban las siete palabras. También advirtieron que quienes compartían links y cifras no solían ofrecer informaciones de primera mano, así que también los descartaron.

La herramienta de monitorización creada por la USGS a partir de esos parámetros funciona con muchos idiomas y se está revelando muy efectiva: usando datos de Twitter, el sistema ha detectado un terremoto en Chile 1 minuto y 20 segundos después de que sucediera, y bastó con 14 tuits para lanzar un correo electrónico de alarma. Si la USGS recibe noticias de un terremoto en un área muy poblada pero no le llegan tuits de esa zona, suele ser porque la alarma es falsa.

 

El próximo paso será integrar los datos obtenidos en Twitter con los algoritmos empleados para procesar las señales sísmicas, con el objetivo de acelerar las alertas.

Etiquetas: tecnología

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