Adiós cadenas

La electrónica lleva camino de solucionar un problema que hace años sólo se resolvía a base de cadenas: conducir en nieve. Ahora, la utilización combinada del control de estabilidad y del control de tracción, con programas específicos, ofrece nuevas e insospechadas posibilidades para transmitir el movimiento sobre superficies de baja adherencia.

Snow-Motion. Este es el nombre del sistema que Citroën incorpora a partir del mes de febrero sobre su modelo C5: un control de tracción optimizado de la firma Bosch. Combinado con la utilización de neumáticos de invierno, permite avanzar sin que estos patinen donde hasta ahora sólo era posible pasar con un vehículo de tracción a las cuatro ruedas.

Diferenciales electrónicos. Así se denomina en argot a estos sistemas, pero el trabajo lo hacen los frenos. Las pastillas presionan intermitente e instantáneamente el disco de la rueda con menor adherencia, lo que impide que gire "loca" y se pierda así la fuerza del motor; esta pasa entonces a la rueda con mejor capacidad de tracción. Alfa Romeo, Audi, SEAT y Volkswagen entre otras marcas lo tienen ya, pero con miras a una conducción dinámica en asfalto.

Grip Control. Sin embargo, todo se puede personalizar. Así lo ha hecho Peugeot con tres modos de uso más específicos aún: arena, fango y nieve. Lo llaman Grip Control y se comercializa en primavera sobre el nuevo 3008, un modelo de estética todoterreno que, con sólo tracción a las ruedas delanteras, pasa por casi cualquier sitio.

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