¿Cuántos microbios se acumulan en una flauta o una trompeta?

flautaThomas Glass y sus colegas de la Universidad de Oklahoma (EEUU) publicaron hace poco un estudio en la revista General Dentristry que demostraba que los instrumentos de viento, tanto de latón como de madera, están contaminados con una gran variedad de bacterias y hongos, muchos de los cuales se asocian a enfermedades infecciosas y alérgicas, así como al desarrollo de asma.

Los científicos analizaron 117 partes distintas (boquillas, cámaras internas...) de 13 instrumentos diferentes (clarinetes, saxofones, trompetas, cornetas...) pertenecientes a chicos y chicas de una banda musical escolar. Los datos revelan que seis de ellos habían sido tocados una semana anterior a la realización el ensayo, mientras que siete no habían sido empleados en cerca de un mes. El estudio reveló que los instrumentos tenían 442 bacterias diferentes, principalmente del género de los estafilococos, además de 58 hongos y 19 levaduras. La única forma de evitar que se transmitan de unos músicos a otros es limpiarlos a fondo (y no sólo la boquilla) tras cada uso, aseguran los expertos.

 

Y además…

 

Elena Sanz
15/06/2011
Comentarios
Añadir nuevo
+/-
Escribir comentario
Nombre:
Email:
 
Título:
 
Por favor introduce el código anti-spam que puedes leer en la imagen.
Bicho  - Microfobia?   |2011-06-15 21:27:01
Mucho se habla de las enfermedades y los microorganismos que las ocasionan, pero
muy poco acerca del peligro que significa la extrema pulcritud. Nuestro cuerpo
es una maquina magnifica, y necesita estar en contacto con estos seres para
autoinmunizarse. El simple hecho de usar bactericidas significa hacer una
seleccion artificial de los microorganismos mas resistentes, que a la larga
seran mucho mas peligrosos que los que ocasionan una infeccion cotidiana. Esto
no es excusa para dejar de limpiar, es solo para tener algo mas de criterio y no
excederse.
Miguel  - No me chufles   |2011-06-16 20:58:24
Ademas, la suma de todo el CO2 producido por estas colonias bacterianas, es lo
que acaba conformando el alma del instrumento, enriqueciendo la sonoridad del
mismo.
Donde va a parar...