Cuando los astronautas circundan la Tierra a bordo de una lanzadera espacial, están a una altura de entre 300 y 500 kilómetros. AllÃ, el grueso blindaje de aluminio de la nave neutraliza la dañina radiación cósmica, es decir, los electrones y núcleos de átomos procedentes de todas las direcciones del espacio con una velocidad cercana a la de la luz.
En los paseos espaciales, los astronautas se protegen de los rayos cósmicos con un traje especial. Éste, tan grueso como la piel de un elefante, se compone de varias capas formadas por tejido ignÃfugo, hojas de metal plegadas y esterillas de materia plástica y de fibra como las que se emplean en los chalecos antibalas.