Un buen ciudadano

Elena Sanz
La sola mención de la Educaciónpara la Ciudadaníaprovoca sarpullidos a diestroy siniestra. Así sucedió trasla publicación de mi columna"Mentes en Blanco", dondetan sólo se criticaba la pobrezaintelectual de quienesafirman que basta una horaa la semana para lavar elcerebro de los estudiantes.Recibimos en la redaccióndocenas de emails acusandoa la revista de anticlerical,prozapateril... Así que, paradivertimento de unos y escándalode otros, daré hoymi opinión sobre la famosaasignatura: lo que traslucenmuchos de su manuales esuna especie de religión sindios (salvo los que sólo parecencutres libros deautoayuda). ¿Quién demoniospuede tragarse frasescomo ?las personas sonvaliosas en sí mismas, porexistir, porque son insustituibles??¿Es realmente tanvalioso el monstruo austriacode Amstetten?

Otra fuente de horror fueleer en uno de esos librosla lección Qué es un buenciudadano. A mi mentevino la máxima de salesianosy maristas de formar?buenos cristianos y honradosciudadanos?. Véasela diferencia: un buen cristianoes quien se ajusta ala interpretación dada porunos pocos sobre librosque consideran sagrados.Un honrado ciudadano esotra cosa. Cambiemos honradopor buen ciudadano,que es justamente lo quebusca cualquier sistema decreencias, donde alguiendicta lo que es bondad.

Dicen sus defensoresque la asignatura enseñará al alumno a discutir ideas,a reflexionar sobre distintospuntos de vista. ¿Pero no esese el objetivo último quepersigue la escolarización?La crítica, la negación delprincipio de autoridad per se,propios de la ciencia, estánen contradicción con librosque deciden lo que es buenoo malo. Mal ciudadano seconvierte así en sinónimo demala persona.

Cuestión aparte seríaque enseñasen necesariasnormas de conductase, deeducación, de urbanidad. Ennuestra sociedad hay unosdeterminados requisitos paraconvivir. Si usted emigraa Arabia Saudí, lo primeroque deberá aprender seránlas normas sociales quele permitirán relacionarse(como la de no coger nadacon la mano izquierda). Quelos saudíes crean que fuerondictadas por Dios es harinade otro costal. Lo que hanhecho es convertirlas enpreceptos morales: no cumplirloste convierte en malmusulmán. Ahora elevemosla bondad social a bondadmoral y habremos hecho unareligión de nuestras leyes.

Dicen que Educaciónpara la Ciudadanía quiere enseñara los jóvenes respeto,tolerancia, comprensión. ¿Nose dan cuenta de lo terribledel planteamiento? Necesitamosinventar una asignaturaque enseñe a nuestros hijosesos valores porque ni somoscapaces de hacerlo ni predicamoscon el ejemplo. Simiramos a nuestro alrededordescubrimos que ?los mundosde Yupi? que pintan esoslibros de texto no son másque eso. ¿Y pretendemosque nuestros hijos nos hagancaso cuando al levantar lamirada del libro vean que susociedad no es así? El ?haz loque yo te digo y no lo que yohago? no funciona. Y, sobretodo, ¿para qué queremosesa asignatura si ya teníamosla de filosofía?

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