El Museo de la Evolución Humana está integrado en un edificio diáfano y acristalado por sus cuatro paredes y techo, obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg.
El Museo de la Evolución Humana está integrado en un edificio diáfano y acristalado por sus cuatro paredes y techo, obra del arquitecto Juan Navarro Baldeweg.