Muy Experience 2013, una experiencia de diez

Todo comenzó el jueves 12 de septiembre en la antigua bodega del palacio del Prior, en Zaragoza. Allí, MUY y nuestro asesor gastronómico Carlos Acirón, de La Papila Crítica, recibieron a los ganadores con un vermú de Giuseppe Carpano, cuya receta se remonta al siglo XVI. Una forma de abrir el apetito ante la cena Muy Experience que nos esperaba en el emblemático restaurante Aragonia Palafox. Allí nos recibió su director, el incomparable Jesús Solanas, que había preparado un menú especial que bautizó como "De lo universal a lo local, y viceversa". De este modo comenzaba una fiesta de los sentidos, seña de identidad de este viaje gastrocultural de descubrimientos. Gracias al Hotel Husa  Puerta de Zaragoza, famoso por varios premios internacionales de arquitectura y situado en la misma estación Delicias-Ave, el descanso la primera noche fue más que placentero.

 

Al día siguiente, viajamos con los nuevos Prius híbridos cedidos por Toyota a Calaceite, donde descubrimos de la mano del sumiller Raúl Igual los viñedos de la bodega Lagar d’Amprius. En ella, su enólogo Jorge Navascués nos dio a probar el mosto de la uva gewürztraminer, vendimiada el día anterior.De allí nos dirigimos a las abrumadoras Grutas de Cristal de Molinos, un espectáculo geológico kárstico que merece la pena visitar una vez en la vida.

 

Luego nos  desplazamos a Galve, donde pudimos ver la reproducción a tamaño natural de un Aragosaurus, dinosaurio saurópodo de 18 metros de largo.Por la noche, tras disfrutar de una soberbia cena maridada en el restaurante Yaín de Teruel, nos esperaba la Agrupación Astronómica Turolense Actuel para realizar una excursión por el cielo desde su observatorio de San Blas. Pese a haber disfrutado de un día despejado, la noche trajo sus nubes. No obstante, pudimos contemplar la Luna en cuarto creciente, el doble cúmulo de Perseo, la galaxia de Andrómeda... El vértigo avasallador del firmamento nocturno nos dio paso a las actividades del día siguiente. Tras un paseo por Teruel pudimos descansar en el Hotel Reina Cristina de Teruel, arropados por el calor de las tenues luces de la ciudad.

 

El sábado nos recibió el director de Dinópolis, el paleontólogo Luis Alcalá, que nos mostró el laboratorio del museo y nos explicó con pasión cómo investigan el mundo de los dinosaurios. Esa pasión nos acompañaría por la tarde, cuando el gerente de la Fundación Santa María de Albarracín, Antonio Jiménez, nos condujo por las calles de este pueblo, reconocido como el más bonito de España. No pudimos contar con mejores guías: comunicadores apasionados que se encuentran en la primera línea del estudio y recuperación del pasado.

 

Luego llegó la espectacular "Cena de Las mil y una noches", con platos extraídos de esta obra que degustamos mientras la arabista Gema Delicado, vestida al estilo musulmán, desgranaba las costumbres de la época. Su buen hacer nos dejó encandilados.

 

En la última jornada visitamos el Teruel mudéjar gracias a la colaboración de su Ayuntamiento, un final de oro para una experiencia que no se puede comprar con dinero

 

Continúa leyendo

COMENTARIOS

También te puede interesar