¿Son los jóvenes más envidiosos?

Esa es la conclusión de un reciente estudio titulado Envy, politics, and age ('Envidia, política y edad'), publicado por las profesoras Christine Harris y Nicole Henniger, de la Universidad de California en San Diego, en la revista Frontiers in Psychology.

 

Estas psicólogas trataron de averiguar si el resquemor ante los éxitos ajenos se relaciona con determinadas variables, como la ideología y los años, y corroboraron un dato que ya había aparecido en otras investigaciones similares: que los adolescentes y los veinteañeros suelen ser más envidiosos que las personas mayores cuando ven que alguien disfruta de algo que ellos desean. Es decir, que la envidia disminuye a medida que vamos madurando y envejeciendo.



Harris y Henniger creen que esta circunstancia tiene que ver con la falta de control sobre la propia existencia y la frustración que produce, normalmente cuando estamos en los inicios de nuestro periplo vital, sentir que tenemos muy poco poder de actuación para adecuar la realidad a nuestras expectativas.

 

Durante la juventud es más fácil caer en la envidia, porque se anhelan demasiadas cosas que no se pueden conseguir. Con el paso del tiempo, aumenta la sensación de llevar las riendas de la propia vida. A partir de cierta edad, si queremos algo, es probable que ya lo hayamos alcanzado. Y si no lo tenemos, es porque no compensa el esfuerzo necesario para lograrlo y hemos renunciado a ello. Por tanto, estamos menos frustrados.

Etiquetas: adolescenciacienciaenvidia

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