¿Quién fue Mary Anning?

Mary Anning, nacida un 21 de mayo de 1799, no forma parte del imaginario colectivo ya que nunca obtuvo el reconocimiento merecido por desentrañar el pasado del planeta. Es por ello que el mismo Google le llegó a rendir homenaje con un “doodle” en el que la coleccionista inglesa desentierra lo que parece el esqueleto de ictiosaurio que la convirtió en un portento de la paleontología con solo 12 años de edad.

 

Su temprana pasión por la búsqueda de fósiles la heredó de su padre, a quien acompañaba regularmente a los acantilados próximos a la costa de Lyme Regis, al suroeste del Reino Unido, enclave donde por cierto realizó sus descubrimientos más importantes. La mayoría los vestigios prehistóricos allí hallados datan de la era jurásica, y reúnen el primer esqueleto de ictiosauro en ser identificado correctamente, los primeros dos esqueletos de plesiosauros en ser encontrados, el primer esqueleto de pterosaurio encontrado fuera de Alemania y algunos fósiles de peces importantes.


Todos ellos hicieron tambalear las teorías creacionistas que por aquel entonces dominaban el debate científico, y erigieron los pilares de la teoría de la evolución por selección natural que formularían Lamarck y Charles Darwin años después. Esta contribución de inestimable cuantía quedó difuminada por su carencia de estudios universitarios, sumada al sexismo y clasicismo de la élite científica de la época, que otorgó el mérito del descubrimiento los restos fósiles a los naturalistas que los compraron. Tuvo que transcurrir mucho tiempo hasta ser reconocida como “madre de la paleontología” y nombrada Miembro de la Sociedad Geológica de Londres, quizá demasiado teniendo en cuenta que murió solo unos años después a causa de un cáncer de mama.


Hoy sus fósiles pueden ser contemplados en la Galería de Paleontología del Museo de Historia Natural de París y en su homónimo en Londres.

Etiquetas: cienciadinosauriosfósilesmujeres

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS