¿Qué es la incompatibilidad Rh?

¿Una madre que tenga un bebé con sangre incompatible? Parece kafkiano, pero sí, pasa.

La genética ya se sabe que es caprichosa, y a veces, ocurren cosas que parecen carecer de lógica. ¿Una madre que tenga un bebé con sangre incompatible? Parece kafkiano, pero sí, pasa. Se trata de una afección que ocurre en algunos embarazos. Se desarrolla cuando los antígenos Rh de la mujer y del bebe son incompatibles, es decir, cuando el de la madre es negativo y el del feto positivo.  Los antígenos son unas proteínas que se encuentran en los glóbulos rojos (hematíes), los más comunes son los A, B y O, que proporcionan el nombre a los distintos grupos sanguíneos. Además de estos, es de igual importancia el antígeno Rh, que se clasifica en positivo o negativo según su presencia.


A través de la placenta se conectan madre e hijo, por lo que la sangre del bebé puede pasar al organismo de la madre y viceversa, y aquí es donde comienza el problema. Cuando los glóbulos rojos del feto llegan al organismo de la madre, este activa una respuesta inmune gracias a los anticuerpos Anti-Rh que posee, y estos combaten a los antígenos Rh de la sangre del feto que se han transferido. Estos anticuerpos pueden llegar al bebé de la misma forma, es decir, por la placenta, atacando sus glóbulos rojos. Es decir, básicamente el organismo de la madre considera el feto como un organismo peligroso externo.


¿Es peligroso para la salud de ambos? Carmen Insausti, doctora y miembro de la Sociedad de Hematología y Hemoterapia nos explica que  para la madre no supone riesgo, y para el niño, depende de cada caso concreto. Si es el primer embarazo, debido a que crear anticuerpos lleva tiempo, este problema no afecta al bebé, pero sí lo hará en los siguientes embarazos.  Cuando el feto sí se ve afectado, los anticuerpos de la madre destruyen sus glóbulos rojos. Al destruirlos se libera una sustancia llamada bilirrubina y, según la cantidad acumulada en su torrente sanguíneo, el riesgo será menor o mayor. Después del parto el bebé puede sufrir ictericia (color amarillento de la piel) y tener un tono muscular algo bajo, que en los casos poco severos se soluciona al poco tiempo. Si las complicaciones han sido mayores, un nivel elevado de bilirrubina durante la gestación le puede provocar daños en las funciones cerebrales, lo que afectará a su desarrollo, y en los casos más graves, puede significar la muerte del niño.


La forma más eficaz para evitar problemas en el bebé es la prevención. Lo más común es inyectar a la madre en repetidas ocasiones inmunoglobulina, una sustancia que frena el desarrollo de anticuerpos contra la sangre positiva del feto. Gracias a esta sustancia no se destruyen los glóbulos rojos del bebé El resto de tratamientos son a posteriori, es decir, aplicados directamente al bebé, lo cual es menos recomendable.

Como explica la propia Carmen Insausti, este problema es muy poco habitual -ocurre entre el 1,5 y 2% de las veces- lo cual representa una tasa muy baja del total de los casos. Pero afirma que este no es el único problema de incompatibilidad que se puede presentar en un embarazo, nos recuerda que además de los antígenos ABO y los Rh, los más conocidos, existen muchos otros dentro de nuestros góbulos rojos y que, además, la carga genética del feto proviene mitad de la madre y mitad del padre, por tanto las combinaciones no son siempre compatibles.

 

¿Y sí es el bebé quién es Rh negativo? No tiene riesgo alguno, el Rh negativo no ocasiona ninguna respuesta del sistema inmune de la madre. Por esta razón los grupos negativos de sangre pueden donar tanto a los positivos como a los negativos, pero solo recibir plasma que tenga Rh negativo.

 

Etiquetas: embarazosaludsangre

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