¿El detector de mentiras sirve como prueba en un juicio?

Un procesado puede someterse voluntariamente a la prueba del polígrafo, pero no le pueden obligar.

El llamado detector de mentiras, máquina de la verdad o polígrafo es un tipo particular de instrumento de medición usado para registrar respuestas fisiológicas. Generalmente detecta las variaciones de la presión arterial, el ritmo cardíaco, la frecuencia respiratoria, los estímulos nerviosos y la respuesta galvánica o conductancia de la piel, que se generan ante determinadas preguntas que se realizan al sujeto sometido a la prueba. En España no se admite el polígrafo como prueba de cargo que sirva con carácter exclusivo para sustentar una sentencia condenatoria en el ámbito penal, aunque no hay tampoco ninguna norma que impida a alguien someterse voluntariamente a la máquina de la verdad. En este caso, el resultado que arroje la prueba puede enfocar o dirigir las investigaciones en uno u otro sentido, y servir para descartar pistas o para reforzar sospechas. La prueba del detector de mentiras se enmarcaría dentro de las llamadas pruebas periciales, que deben ser realizadas por expertos en condiciones apropiadas y que pueden ser contradichas o reforzadas por otras pruebas, de la misma clase o de otra índole.

En cualquier caso, hace falta que quien haya de someterse a la máquina preste su consentimiento, pues tiene derecho a no declarar. Por otra parte, si incluso en ocasiones se tiene por insuficiente una confesión para ser considerada como condenatoria, si no está apoyada en otros elementos, detalles o evidencias, la insinceridad frente a la máquina como único dato para condenar no cabe en nuestro sistema de justicia penal.


El polígrafo tiene su uso más amplio en los organismos de inteligencia y de policía, sobre todo en Estados Unidos y otros países de su área de influencia, donde se ha utilizado para determinar si una persona miente o no. En este caso se sustenta en la hipótesis de que las respuestas fisiológicas de una persona cambian de forma medible cuando miente. En el país norteamericano se ha llegado a usar como prueba de descargo a favor del sospechoso. En Europa se emplea más bien en la asignación de algunos puestos de trabajo por parte de empresas privadas y algunos organismos de seguridad. Sin embargo, La mayoría de psiquiatras, psicólogos, neurólogos, neurofisiólogos y otros científicos coinciden en que hay poca base para aceptar la validez de las pruebas de polígrafos.

 

Etiquetas: investigaciónmentiras

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