La neurociencia está en el arte

proustEn Proust y la neurociencia (Paidós, 19,50 Euros), el joven científico y colaborador de Wired Jonah Lehrer explica ocho puntos clave de la neurociencia a través de las aportaciones de varios artistas del siglo XIX y principios del XX. En sus páginas descubrimos como Proust reveló por primera vez la fiabilidad de la memoria; como George Eliot descubrió la maleabilidad del cerebro; cómo el chef Escoffier encontró el umami (el quinto sabor); la manera en que Cezanne abordó las sutilezas de la visión o el modo en que Gertrude Stein expuso la estructura profunda del lenguaje medio siglo antes que Noam Chomsky y los lingüistas. Además, con Igor Stravinski decubriremos que ?nuestro sentido del sonido empieza cuando una onda sonora, precipitándose a través del espacio a 335 metros por segundo, colisiona con el tímpano? y que para el cerebro "la música es una agradable inundación de información" cuya estructura ?refleja la tendencia del cerebro humano a buscar patrones? que son los que hacen que "la corteza auditiva se alegre".

El libro es una ingeniosa mezcla de biografía, crítica y divulgación científica que pone de manifiesto la necesidad de poner fin, de una vez por todas, al secular desencuentro entre el arte y la ciencia. "Estamos hechos de arte y de ciencia. Toda transcripción del cerebro exige ambas culturas: el arte y la ciencia", afirma el autor.

Y entre los numerosos ejemplos que lo corroboran cita una frase del poeta Walt Whitman:
"La filosofía de la cabeza a los pies, yo canto,
Ni la fisiología sola, ni el cerebro solo, son dignos de la Musa: digo que el Cuerpo completo es más digno"


Etiquetas: cerebroneurociencia

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