Joyería: pasado, presente y futuro

Los romanos, los egipcios e incluso nuestros antepasados neandertales utilizaban abalorios para celebrar ocasiones especiales adornando sus cuerpos. Hacemos un pequeño recorrido por el pasado, el presente y el futuro del mundo de la joyería.

 

A casi todo el mundo  le gustan las joyas. Tanto por su exclusividad como por su belleza las joyas nunca pasan de moda y, de una manera o de otra, han estado presentes a lo largo de toda nuestra historia.

 

Recientemente un estudio publicado en la revista especializada Journal of Human Evolution ya apuntaba que hace más de 75.000 años nuestros antepasados perforaban las conchas para hacer collares y pulseras, comprobando además que la manera de colocar las conchas cambiaba según pasaba el tiempo, como las modas actuales.

 

Los egipcios, una cultura mucho más desarrollada, también utilizaron joyas para ponerse guapos hace 5.000 años. De hecho, no utilizaban piedras cualquiera que se encontraban alrededor, sino que realizaban adornos incluso con restos de meteoritos. Así lo ha podido certificar el profesor Thilo Rehren y sus colegas del University College London de Catar, quienes usaron métodos de rayos X, neutrones y rayos gamma para determinar con exactitud la composición de las piezas.

 

En los años posteriores, todas las civilizaciones han utilizado joyas de distintos tipos para diversos rituales. Desde los romanos como los celtas, los griegos, etcétera. han utilizado los distintos tipos de materiales a su alcance para elaborar broches, colgantes, coronas, pulseras, anillos, etcétera.

 

A lo largo de los años la joyería se ha ido adaptando a su tiempo, a la sociedad en la que convivía, con diversos cambios estilísticos. Es el caso del renacimiento, una época en la que, gracias al desarrollo del comercio entre regiones nuevas y remotas, se pudieron desarrollar también joyas con innovadores materiales.

 

En la actualidad la fusión es uno de los valores predominantes en el mundo de la joyería. Un ejemplo claro de esta tendencia es la de Lisa y Tiuda Finch, dos gemelas mitad laosianas, mitad británicas que diseñan joyas muy especiales y que ahora se han convertido en embajadoras creativas de Londres de la mano de la marca de Ginebra Beefeater.  Otra de las tendencias para los próximos años es la mezcla entre la naturaleza y los abalorios, aunque como ya sabían los neandertales, nada es para siempre y las tendencias cambian como el viento de las costas de Cádiz: de un día para otro.

Etiquetas: culturacuriosidadeshistoria

Continúa leyendo

COMENTARIOS

También te puede interesar