¿Tenía la emperatriz Sissi un tatuaje?

Sí, para disgusto de su marido, el emperador Francisco José I de Austria.

Isabel de Baviera (1837-1898), Sissi, se tatuó un ancla en un hombro, por su amor al mar. No fue una locura juvenil, ya que lo hizo pasados los cincuenta años, durante una de sus muchas estancias en la isla griega de Corfú

Por aquel entonces estaba muy afectada por el suceso del crimen de Mayerling, en el que su hijo, Rodolfo de Habsburgo –que era el príncipe heredero de Austria–, se suicidó junto con su amante, la baronesa María Vetsera, de solo 18 años.

El cine ha creado la imagen de una Sissi cursi, pero la emperatriz fue una mujer inteligente, compleja y demasiado libre para su época. Fumó, bebió cerveza y fue una compulsiva practicante de gimnasia y seguidora de dietas singulares, como explica el periodista José Ángel Martos en el Extra Preguntas & Respuestas nº 36 de Muy Interesante. 

Odiaba los ceremoniales de la corte vienesa y se alejó de ella hasta desaparecer de la vida pública. Desde los treinta y cinco años se negó a que los pintores la retrataran y, más tarde, a que le hicieran fotos. Cuando salía, se ocultaba tras sombrillas, velos y abanicos.  

Etiquetas: culturacuriosidadesdietahistoria

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS