Lenguajes imaginarios

Lenguajes imaginariosEl pasado 12 de febrero se cumplían 20 años de la muerte en París del gran escritor argentino Julio Cortázar, autor, entre otras obras, de Rayuela, una original novela llena de trampas y juegos. Su capítulo 68 comienza: "Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sústalos exasperantes". No, no han leído mal, es que la mayoría de las palabras -amalar, clémiso, hidromuria- de este fragmento que sugiere un encuentro erótico entre dos amantes son invención del autor.

El inglés Lewis Carroll, autor de Alicia en el país de las maravillas, escribió El Galimatazo, un poema que traducido suena así: "Brillaba, brumeando negro el sol; agiliscosos giroscaban los limazones, barrenando por las báparas lejanas, mimosos se funcían los borogobios, mientras el momio rantas murgiflaba".

Y el cubano Guillermo Cabrera Infante, otro tahúr del lenguaje, puso esto en Tres tristes tigres: "Maniluvios con ocena fosforecen en repiso. Catacresis repentinas aderezan debeladas. Maromillas en que aprietan el orujo y la regona, y esquizardas de milí rebotinan el amomo".

Lo curioso es que a veces estas palabras suenan tan reales como las de verdad. Gonzalo Torrente Ballester, en La saga/ fuga de JB escribió un soneto que empieza con estos versos: "Velmá, nora tilvó, noscamor leca./Fos madele se gáspel ganco cía,/de prasla xelvetá regal betía./Mor áuslacan Xirgós colpí delbeca".

Jesús Marchamalo

Etiquetas: literatura

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