Las barbas a remojar

depalabras333A lo largo de la historia han sido muchos los pueblos que han considerado la barba un signo de dignidad masculina. La llevaban los babilonios, los asirios -muchas veces rizada o trenzada- y los griegos, para quienes era habitual no afeitarse. La barba, en algunas sociedades, era signo de luto, y en otras, una prueba de virilidad. Para los sijs de la India es obligatorio llevarla, igual que para los talibanes en Afganistán. También lucían frondosas barbas los rebeldes castristas a su entrada en La Habana en 1959. Los llamados "barbudos" habían prometido no afeitarse hasta que derrocaran al dictador Batista.

En las últimas décadas, se pone de moda de vez en cuando y hay decenas de tipos de ellas, algunas con nombre propio. Por ejemplo, se llama completa o corrida a la barba abundante que se extiende por toda la cara; la moderna es recortada y mucho más fina que la anterior, y sotabarba, la usada tradicionalmente por los marineros, que la dejaban crecer sin bigote bajo la barbilla.

Perilla es aquella en la que se afeitan los carrillos y que en algunos países se llama barba de candado, por su semejanza con él, o de ancla si es puntiaguda en la barbilla.

Luego está la de chivo, que crece escasamente en la cara y abundante debajo de la boca; o la mosca, que es como se llama al pelo que nace bajo el labio inferior y que gozó de gran popularidad en tiempos de los mosqueteros. En España era obligatorio llevarla si uno quería ingresar en el cuerpo de alabarderos. Hay barbas Napoleón III, con larga perilla y grandes bigotes en punta; Francisco José, que une las patillas con el bigote, o de pope, larga y cerrada como la de los padres de la iglesia griegos.

En la web www.dyers.org/blog/beards/beardtypes, un simpático personaje posa con 25 tipos de barba diferentes, todo un catálogo. Y ya sabe que si ve usted cortar la del vecino, vaya poniendo la suya en remojo.

Jesús Marchamalo

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