La historia de cómo se escribieron los libros

El escritor y profesor Santiago Posteguillo vuelve a las librerías con un nuevo título, histórico y muy curioso. En La sangre de los libros nos cuenta las historias secretas y más sorprendentes de los grandes títulos y autores de la historia.

 

La historia de la literatura es también la historia de sus obras. De su origen, de cómo y por qué fueron concebidas y del proceso que desembocó en su publicación. De ello y mucho más da fe La sangre de los libros, el último libro de Santiago Posteguillo, un profesor titular de lengua y literatura inglesa en la Universitat Jaume I con otras grandes obras a sus espaldas, entre las que se encuentran Los asesinos del emperador (2011) y Circo Máximo (2013).

 

Su último libro rinde homenaje a textos, algunos perdidos y rescatados mucho tiempo después, y a algunos de los pasajes memorables que hicieron pasar a la Historia a sus autores. Posteguillo mira al pasado de una manera distinta y acerca al lector a los secretos de escritores universales, custodiados por el tiempo o las circunstancias, y que en ocasiones desvelan los motivos que explican el porqué de sus obras más famosas.

 

Víctor Hugo, Espronceda, Lope de Vega, Isaac Asimov, Bram Stoker o Petrarca son algunos de los autores retratados en La sangre de los libros, pero no son los únicos. Por ejemplo, ¿sabías que la Divina Comedia de Dante pudo publicarse porque sus hijos lograron descubrir dónde había ocultado su padre los 13 últimos cantos?

 

Bram Stoker y Edgar Allan Poe

La famosa biblioteca de Drácula y la muerte de Allan Poe son dos ejemplos de cómo entender la vida y muerte de sus autores ayuda a comprender su obra.

 

En la conocida novela de Bram Stoker, el vampiro más famoso del mundo tiene una biblioteca en su castillo que el incauto abogado inglés, Jonathan Harker, visita en sus noches de insomnio en contra del consejo de su anfitrión, el mismo Conde Drácula. Esta biblioteca está inspirada en una real que el propio Stoker frecuentaba en un pueblecito de Inglaterra en la que encontró el libro del que obtuvo el nombre del personaje más ávido de sangre de la historia de la literatura.

 

Por su parte, Edgar Allan Poe, el mismísimo maestro del suspense literario, murió envuelto en el misterio. Un desconocido le encontró agonizando en un banco de un parque mientras repetía constantemente un nombre: Reynolds. ¿Quién era el tal Reynolds? Nunca se supo ni su identidad ni la verdadera causa de la muerte del escritor. Paradojas de la vida, pues Poe era ya famoso por escribir algunas de las historias más terroríficas y misteriosas jamás plasmadas en un papel.

 

La buena literatura de verdad, la que nos hace palpitar, la que nos emociona y nos transporta a otros mundos, la que nos parece más real que la realidad misma es la que está escrita, palabra a palabra, verso a verso, página a página, con sangre en las sienes, en las manos y en el alma”,  afirma el propio autor en el prólogo de la obra. Dejémonos emocionar  y entendamos a los grandes escritores históricos de la mano de Posteguillo.  

 

Etiquetas: culturacuriosidadeshistorialiteratura

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