¿De dónde procede la expresión "apretarle a uno las clavijas"?

Esta expresión significa exigir con severidad a alguien el cumplimiento de su deber. Antiguamente, se empleaba con similar significado el modismo apretar los cordeles. Ambas frases tienen su origen en un método de tortura ideado por los griegos para sacar una confesión al inculpado. Nos referimos al tormento del potro, que como describe Ciceron en Tusculanas, consistía en una rueda a la que ataban con cordeles los miembros del torturado para someterlos, girando gradualmente, a una tensión que podía llegar al descoyuntamiento. Las cuerdas del potro eran tensadas mediante unos clavos de hierro o madera llamados clavijas. De ahí surge la expresión, que aparece ya recogida en la La tía fingida de Cervantes.

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