El idioma familiar

Cada persona tiene una manera particular de expresarse, llena de excepciones y peculiaridades. A ese conjunto de rasgos propios de la forma de hablar de un individuo se le denomina, en lingüística, idiolecto. Y cuando parte de estas expresiones distintivas se extienden al entorno más cercano, se habla entonces de idiolecto familiar.

El idioma familiarEl lingüista José Antonio Millán se ha propuesto recoger algunos de los términos de su idiolecto, muchos de ellos inventados, que se utilizan únicamente dentro del ámbito familiar y resultan incomprensibles fuera de él. En su blog (jamillan.com/candidato/blog) ha abierto un artículo donde los visitantes pueden añadir aquellas palabras que cada uno utilice en su propia casa y sólo en ella. Allí se pueden encontrar aportaciones de lo más curiosas: tarracataca es una manera de referirse a la taladradora; tostañar significa hacer sitio en el friegaplatos para conseguir mayor cabida, igual que tetrizar, de tetris, el popular juego que consiste en encajar cajas y columnas que caen, significa colocar las cosas de tal manera que se disponga de mayor espacio. Por eso se puede tetrizar una maleta, o tetrizar un armario. Fisquito significa un poquito, un pellizco, una pizca; girimbulancia, aspavientos ??trae los platos pero sin girimbulancias, que son los de la vajilla buena??, y para aquellos a los que nunca les han gustado las ensaladas, ahora tienen oportunidad de vengarse llamando asquerola a la popular escarola, o pichurrines a los apetitosos picatostes.

En mi casa también tenemos una de estas palabras secretas: llamamos macas a las hamacas. Tiene que ver con una ocurrencia infantil, un malentendido de mi hijo pequeño que, hace años, nos escuchaba hablar en estos términos mientras estábamos de vacaciones: ?Trae una hamaca, por favor?, o ?llévate la hamaca?. De ahí su pregunta en plural: ¿Dónde están las macas?

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