Descubierto un nuevo cuadro de Rafael

Tras años de investigación un profesor de Bellas Artes de la Universidad de Granada ha atribuido finalmente al famoso pintor Rafael el cuadro titulado “Madonna de Foligno pequeña”. La obra, perteneciente a un coleccionista privado, llegó a Córdoba a finales del siglo XIX procedente de Francia y reproduce una escena idéntica a “La Madonna de Foligno”, actualmente expuesto en la Pinacoteca Vaticana.

 

Para lograr atribuir la obra al pintor italiano el investigador principal, Luis Rodrigo Rodríguez Simón, utilizó distintas técnicas científicas. Análisis de rayos X, fotografía infrarroja, reflectografía infrarroja, fluorescencia de iluminación ultravioleta, análisis estratigráfico, microscopía electrónica de barrido acoplada a un sistema de microanálisis por energía dispersiva de rayos X, cromatografía de gases-espectrometría de masas y espectroscopía micro Raman han sido necesarias para certificar el hallazgo.

 

Gracias a la fotografía infrarroja y reflectografía infrarroja Rodríguez Simón descubrió un dibujo subyacente realizado por Rafael como fase previa a la ejecución de la pintura, además de una combinación de técnicas gráficas en el diseño interior. Como apunta el propio investigador, “Este modo de trabajar con instrumentos de dibujo diferentes, desde la tiza al pincel, se ha encontrado en muchas obras de Rafael Sanzio”.

 

Además, el estudio realizado ha comprobado que el dibujo subyacente de la cabeza de la Virgen que aparece en esta pintura se corresponde con un dibujo sobre papel del British Museum de Londres conocido como “Estudio para la cabeza de la Virgen”, lo que demuestra que ambos fueron realizados por Rafael.

 

En ‘La  pequeña Madonna de Foligno’ existen dos letras pintadas como decoración en la bocamanga de la túnica de la Virgen, que reproducen las letras mayúsculas “R” y “U”, iniciales del nombre de Raffaello de Urbino. Como apunta el profesor de la Universidad de Granada, “Rafael dejó estampada una rúbrica similar en la decoración que forma parte del brocado que adorna la bocamanga de la túnica de la Virgen en su composición original de la Pinacoteca Vaticana con el mismo tema”.  

 

Del mismo modo, el análisis ha descubierto las primeras letras del nombre de Raffaello o Raphael y el año 1507, realizados de forma incisa cuando la pintura estaba fresca, sobre el color de carnación de la mano derecha de la Virgen. 

 

El estudio infrarrojo también han permitido otro descubrimiento de suma importancia: la existencia de sendas numeraciones situadas en los laterales superior y derecho y además pequeñas rayitas distribuidas por todo el perímetro de la obra, equidistantes unas de otras 2,9 centímetros. “Estos grafismos justifican la realización de un sistema de cuadriculado utilizado para la reproducción de esta composición a una escala bastante mayor, como  demuestran  el gran número de cuadrículas y el pequeño tamaño de las mismas”, apunta el investigador de la UGR.

 

El cuadro es un prototipo del que se encuentra en el Vaticano y es una reproducción mucho más pequeña (el original mide 320 x 194 centímetros mientras que esta obra apenas mide 93,5 x 66,5 centímetros). En él se presenta una composición en el que aparece un plano superior celeste con la Virgen con el Niño y otro terrenal en el que se encuentran San Juan Bautista, San Francisco de Asís, San Jerónimo, Segismundo de Conti, camarlengo del papa Julio II y mandatario de la obra, y un querubín en el centro de la obra.

 

Etiquetas: cultura

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