Derrick de Kerckhove: "Internet es un nuevo paso en la evolución humana"

Se le considera uno de los críticos más afinados de la cultura mediática. Dirige el Programa McLuhan de la Universidad de Toronto, que lleva el nombre del que fuera su profesor durante años. Acaba de publicar en España sus libros "Inteligencia en conexión" y "La piel de la cultura".

Encontrarse con un gurú de la comunicación es siempre arriesgado, ya que la artillería dialéctica de estas eminencias suele tender a ser deudora en exceso del pensamiento de Negroponte, más o menos asimilado, y agotar sus ejemplos en las investigaciones de los laboratorios de Massachussets o en las historias de éxito de las nuevas empresas californianas. Pero Derrick de Kerckhove juega con la ventaja de ser canadiense, y eso marca ya una diferencia. Además, es doctor en filología francesa y amigo de hablar de Internet relacionándola con el arte, el lenguaje o la historia, algo que demuestra en sus dos últimos libros La piel de la cultura e Inteligencias en conexión (Gedisa). Si a todo ello se le añade el título de "heredero de McLuhan", aquel original pensador que nos ha legado el afortunado concepto de "la aldea global", se llega a la conclusión de que Kerckhove no ofrecerá un mensaje convencional.

-Recientemente han aparecido los primeros millonarios españoles gracias a Internet. Alguno ha ganado 5.000 millones de pesetas en un día...
-¡Uff!... sube como el vapor de agua. Lo que me impresiona de la economía de Internet es que los empresarios pioneros invirtieron poquísimo dinero pero desde el capital riesgo se han apostado cantidades enormes. Y estas empresas tienen unas pérdidas enormes, incluso la poderosa Amazon. Este fenómeno está sobredimensionado pero tiene su base en un hecho cierto: todo el mundo se está conectando a la red.

-Pero entonces ¿Internet es una mejora social, una revolución económica o simplemente un bluff especulativo?
-No, no es un bluff. Pienso seriamente que Internet es el siguiente paso en la evolución humana. Examinemos la Historia: las sociedades griega y romana cambiaron totalmente su forma de organizarse debido al rol jugado por el alfabeto. Al ser sociedades alfabetizadas, construyeron sus mentes, mejoraron su percepción de sí mismos y desarrollaron su imaginación. La red puede jugar un papel similar al del alfabeto.
La diferencia entre Internet y el alfabeto es que éste tardó mucho en extenderse a una masa crítica de población. El griego se creó en el siglo VII antes de Cristo y, tras cinco siglos, sólo un 30 por 100 del pueblo que lo creó lo conocía. Hasta la segunda guerra mundial, en los países europeos había un 25 por 100 de analfabetos. En cambio, a menos de 20 años de la creación del ordenador personal, un 40 por 100 de los estadounidenses, el pueblo que lo inventó, lo utiliza ya. Cuando ves estas cifras, es inevitable pensar que Internet tendrá un efecto de primera magnitud comparable al del lenguaje escrito. En muy poco tiempo hemos asimilado un importantísimo cambio tecnológico.

-Internet está fabricada pensando en un alfabeto de caracteres. ¿Puede haber una diferencia en la rapidez con que sea asumida por las culturas orientales que utilizan ideogramas?

?Fui a China el año pasado preguntándome si esto podía ser un problema, ya que los chinos no tienen una buena educación en inglés ni en informática. A las 24 horas vi que estaba equivocado y que mis temores no tenían sentido: China está entrando con muchísima fuerza en Internet pero no lo está haciendo en inglés sino en chino. En cierta forma, es lo que está pasando también con España y los países latinoamericanos, que lo están haciendo en su propio idioma. En Sudámerica, el índice de crecimiento relativo es mayor que en Norteamérica.

-Pues en España algunos están preocupados por el futuro de la lengua castellana. ¿Acabaremos navegando todos en inglés?
-No es una preocupación real. El 39 por 100 de las comunicaciones en la red no son en inglés y esta lengua está mostrando signos de pérdida de control. Además, hay países emergentes como la India, que se está convirtiendo en un centro mundial de programación de software.

-¿Pueden sobrevivir mis padres, a sus más de 60 años, en la era digital?
-¡Por supuesto! ¡Claro que sí! En Estados Unidos, a continuación de los militares, los profesores y los jóvenes, el siguiente colectivo que entró en Internet fue la tercera edad. Están retirados, tienen tiempo libre y el dinero para comprar los equipos necesarios. Adquirir el primer ordenador y conectarse a la red tras la jubilación es un caso común. Cada vez hay más mayores usándola.
De todas maneras este uso depende, como tantas otras cosas, de la necesidad que tengas. En mi país, Canadá, donde gran parte del año hace mucho frío, estás más inclinado a buscar actividades que puedas realizar desde casa, e Internet es una de ellas. En el caso de los más mayores, como no suelen desplazarse demasiado, tienden a hablar mucho por teléfono, pero Internet les abre ahora muchas más posibilidades de comunicación.

-¿Por qué relacionamos, casi de forma inconsciente, la innovación y la tecnología con la juventud?
-Porque se trata de lo que yo denomino "tecnologías de la inteligencia" o "psicotecnologías", y para utilizarlas es necesario romper con los hábitos mentales adquiriendo otros nuevos. Si eres un niño o un joven, esto no cuesta ningún esfuerzo. En cambio la gente mayor muestra resistencia a hacerlo, cierto, aunque sólo al principio. Gradualmente, encuentran que hay más y más aspectos de su vida que dependen de Internet o se encuentran en el ciberespacio: el banco, las reservas de viajes, la educación incluso. Entonces, dejan de preocuparse de los ordenadores, se lanzan directamente a la red y se acostumbran.

-¿Para familiarizarse con la tecnología es mejor saber mucho o no saber nada?
-¿Quiere usted pasarse un montón de horas leyendo un manual o prefiere arriesgarse y probar? Los jóvenes optan por probar; no saben nada y al practicar no hacen más que aprender. Los mayores, en cambio, son los que leen los manuales. Ésta es una gran diferencia demostrada por las estadísticas.

-En sus libros, sostiene que Internet es una extensión de nuestras capacidades físicas.
-Sí, lo es. Se trata de una proyección, más allá de nuestras mentes, de las rutinas y hábitos mentales que hemos desarrollado aprendiendo a leer y escribir. El trabajo de escribir correctamente se realiza cada vez menos en nuestras cabezas, y más enfrente de ellas. Delegamos parcelas de trabajo a las máquinas. Ellas son más eficaces que nosotros en la gramática, la pronunciación, la estructuración... todas estas funciones son hechas para usted ahora más rápidamente que si lo hiciera su propia mente.
Mi tesis es que conseguimos nuestra mayor independencia mental usando la máquina. Aunque sólo sea por el tiempo que ahorramos.

-Usted es un gran defensor de la televisión.
-No la veo pero la defiendo. Y lo hago porque es una forma de espacio mental social muy interesante, necesario. La TV permite que todos veamos la misma cosa al mismo tiempo. Es muy útil porque es un medio que habla a la vez a todo un grupo social.

-¿Y necesitamos eso?
-Sí, necesitamos compartir la misma información y de la misma manera en algunos casos. Bill Moyers, un presentador estrella de la televisión americana, ha dicho que la televisión es "la mente pública". Es una idea muy interesante. Provee el mismo contenido simultáneamente, o sea, que es la mente que envuelve y contiene a un público determinado cuando dicho público está viéndola. Ningún otro medio consigue este efecto.

 

José Ángel Martos

 

Esta entrevista fue publicada en junio de 2000, en el número 229 de MUY Interesante.

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