Con sabor a humo

Con sabor a humo

Una de las imágenes que más llamó la atención de los conquistadores españoles al llegar a América fue la de los hombres-chimenea, esos indios que, según las crónicas del momento, andaban "con un tizón en las manos para tomar ahumadas". La palabra fumar viene de fumo, humo, que posiblemente derive de afumar, ahumar, hacer humo, al igual que ocurre en otros idiomas: smoke, en inglés, significa fumar y humo, y en francés es innegable el aire de familia entre fumer -fumar- y fumée -humo-.

Más problemas plantea la etimología de la palabra tabaco. Según algunos lingüistas, habría llegado a nuestro idioma desde el árabe tubbaq, aunque otros expertos señalan su origen en un instrumento en forma de Y llamado toboca, que servía a los indios para aspirar el humo por los orificios nasales. Por cierto, que al hecho de aspirar el tabaco de esa  manera se le llamaba cohoba o cohiba, palabra indígena que hoy da nombre a una de las más conocidas  marcas de cigarros habanos.

Cigarro, del maya siyar o siqa, pasa por ser una de las palabras más universa les. Pasó al francés y al inglés con el mismo nombre: cigarette; al portugués como cigarro; y al italiano como sigaretta, muy similar al islandés sígaretta, o al neerlandés sigaret. También nos entenderíamos en Turquía, sigara, o en Alemania, zigarette, aunque no todos los cigarros sean iguales. Así, cigar en inglés es lo que nosotros llamamos puro, tabaco -es correcto decir que uno se está fumando un tabaco - o habano, si está fabricado en la capital de Cuba.

A Francia las semillas de tabaco llegaron de la mano del lingüista Jean Nicot, embajador de la reina en Portugal, quien recomendó su uso como vomitivo y como dentífrico. Aunque en un primer momento a la hoja del tabaco se la conoció como hierba de la Reina, su nombre científico - Nicotiana tabacum- y el alcaloide que contiene -nicotina- acabaron haciendo justicia al embajador. Y acabamos con la vitola, un término del que deriva vitolfilia, que define no sólo las anillas que llevan los cigarros, sino los diversos modelos de puros según su forma, longitud y grosor.

Etiquetas: curiosidadesfumarlenguajetabaco

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