Un centinela para vigilar la Tierra desde el espacio

A las 21:02 GMT del pasado día 3 de abril tuvo lugar el lanzamiento del primer satélite de los ocho que compondrán el programa “Copérnico”, la mayor red de observación terrestre jamás desplegada, que monitorizará mar, cielo y tierra. Sentinel-1A despegó sin imprevistos desde Kourou (Guayana Francesa) y completó con éxito su fase de órbita temprana a 693 kilómetros de altura. En las próximas horas, el vehículo desplegará los paneles solares con los que obtendrá la energía necesaria para sobrevivir en el espacio durante al menos siete años junto a su compañero vigía Sentinel-1B, que será lanzado el año que viene.


Con este ambicioso proyecto, la Agencia Espacial Europea (ESA) pone en marcha un sistema de vigilancia del medio ambiente a través de imágenes de alta resolución, similar al que llevan a cabo los satélites que supervisan y pronostican el tiempo atmosférico. Los centinelas tendrán, por tanto, la vista puesta siempre en el globo terráqueo, prestando especial atención a los corrimientos de tierras, las erupciones volcánicas, los vertidos de crudo y las banquisas de hielo, a fin de garantizar la seguridad y calibrar el riesgo de desastres naturales, así como solventar cuanto antes sus consecuencias en caso de que se produzcan. Esta tecnología no solo escrutará la superficie del planeta, sino que también observará la atmósfera para arrojar luces sobre el fenómeno del cambio climático, que en las últimas semanas ha cobrado especial relevancia a causa de la publicación de un informe sobre sus devastadoras consecuencias.


No será el único lanzamiento al que asistamos, ya que el programa “Copérnico” se compone de una familia de misiones (Sentinel 1, 2, 3 y 4) formadas cada una por una constelación de dos satélites. El primero de la primera de ellas se encuentra ya en órbita polar dispuesto a tomar imágenes bajo cualquier condición meteorológica y sea de día o de noche. Su dispositivo estrella es el radar SAR, una antena de 12 metros que estudiará la superficie terrestre a través del "eco" de microondas enviadas desde 700 kilómetros de altitud. Sentinel-1B, su satélite homónimo, se prevé será lanzado el año que viene, y se situará a 180 grados de distancia para juntos ofrecer una imagen completa de toda la Tierra en sólo seis días.


La misión Sentinel, cuyo primer satélite iniciará sus operaciones en un tiempo estimado de tres meses, es considerada sucesora de la misión Envisat, que estuvo operativa durante 10 años hasta que en 2012 se perdió finalmente la comunicación con el satélite.

Etiquetas: Tierracambio climático

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