Un brutal choque con otro planeta formó las lunas de Marte

Fobos y Deimos, los enigmáticos satélites marcianos, se crearon tras el impacto de Marte con otro cuerpo celeste.

Dos recientes estudios publicados en Nature Geoscience y en The Astrophysical Journal que intentan averiguar cómo se formó el Sistema Solar se han centrado en Marte y sus dos enigmáticas lunas: Fobos y Deimos. Según estas investigaciones, ambos satélites surgieron a consecuencia de una brutal colisión de Marte con otro cuerpo celeste, probablemente otro planeta en formación. Fobos y Deimos serían las únicas supervivientes de la decena de lunas que nacieron con el impacto y que con los años desaparecieron. Los investigadores también creen que en el futuro Deimos podría quedarse sola, pues es la única que mantiene una órbita estable. Según sus observaciones, se ha detectado que Fobos está siendo gradualmente atraída por Marte, lo que podría dar lugar a su destrucción.

El pequeño tamaño y la fisonomía irregular de estas dos lunas con aspecto de patata hicieron pensar a los científicos durante mucho tiempo que podrían ser asteroides capturados por Marte. Sin embargo, las órbitas que siguen alrededor del Planeta Rojo desmienten esa posibilidad. Otra hipótesis plantea que Fobos y Deimos pudieron formarse en la misma época que Marte y con su misma composición, pero la escasa densidad de estas lunas parece echar por tierra esta teoría. Por eso la mayoría de los astrofísicos pensaba que surgieron por un choque entre Marte y un planeta en formación, aunque no entendían por qué tras el impacto surgieron dos lunas pequeñas en lugar de un satélite más grande, como ocurrió en la Tierra.

El estudio publicado en The Astrophysical Journal, que ha sido liderado por científicos del CNRS y Aix-Marseille Université1, descarta que Fobos y Deimos fueran asteroides capturados por Marte y asegura que la única explicación que encaja con las características y composición de la superficie de los dos satélites es que se produjera una espectacular colisión. La segunda investigación, publicada en Nature Geoscience y llevada a cabo por un equipo de científicos belgas, franceses y japoneses, empleó simulaciones virtuales en 3D para mostrar que Fobos y Deimos pudieron formarse a partir de los escombros que dejó tras de sí el brutal choque de Marte con un protoplaneta con la tercera parte de su tamaño. Ese choque se habría producido entre 100 y 800 millones de años después de que comenzaran a formarse esos planetas. Según los investigadores, los escombros resultantes de la colisión habrían originado un gran disco de material alrededor de Marte. La parte interna sería más densa y habría estado compuesta de material fusionándose mientras que en la parte exterior del disco habría sobre todo gas.


En la parte interna del disco se habría formado una luna mil veces más grande que Fobos. Las interacciones gravitacionales que tuvieron lugar en el exterior del disco originaron asimismo otras lunas, más pequeñas y distantes. Miles de años después, Marte estaba rodeado por cerca de diez pequeñas lunas y un satélite enorme. Varios millones de años más tarde, una vez que el disco de escombros ya se había extinguido, solo las dos lunas más alejadas quedaron en pie: Fobos y Deimos, que aún permanecen. La teoría del gran impacto serviría también para explicar por qué el hemisferio norte marciano tiene una altitud inferior a la del hemisferio sur. El hemisferio norte marciano alberga el mayor cráter conocido del Sistema Solar, Borealis, que probablemente surgió de ese choque planetario. Eso también puede explicar el hecho de que en Marte haya dos satélites en lugar de una luna más grande como la nuestra, que también se creó a partir de una colisión, en este caso con un objeto cuya masa era del 10% de la de la Tierra. La diferencia estriba en la velocidad de rotación de ambos planetas. La Tierra, en esa época, giraba muy deprisa y tardaba solo 4 horas en dar la vuelta sobre sí misma, mientras que Marte lo hacía seis veces más despacio.

En los próximos años, habrá más datos sobre las lunas marcianas, pues la agencia espacial japonesa, JAXA, lanzará en 2020 la misión Mars Moons Exploration (MMX), que recogerá muestras de Fobos, las traerá a la Tierra en 2027 y se podrá confirmar con material del satélite si las conclusiones de estos estudios son acertadas. Por su parte, la Agencia Espacial Europea y Roscosmos planean una misión similar para 2024.

Pie de foto: Recreación de la brutal colisión a partir de la cual pudieron formarse Fobos y Deimos, las lunas de Marte. El tamaño del cuerpo celeste contra el que chocó Marte debió ser un tercio del de Marte, por entonces un planeta joven, con una atmósfera más densa y con agua líquida en su superficie.

Crédito: Copyright Université Paris Diderot / Labex UnivEarthS 2016

Etiquetas: MarteSistema SolarUniversoastronomía

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