Titán, la luna del viento

Titán, la luna más grande de Saturno, es el único satélite de nuestro sistema solar con una atmósfera densa, ríos y mares superficiales, si bien estos últimos están compuestos por hidrocarburos líquidos, como etano y metano.

 

Hasta ahora se creía que en este mundo, que presenta el mayor índice de habitabilidad planetaria tras la Tierra en nuestro barrio galáctico, solo soplaban brisas que, en ocasiones, alcanzan 70 km/h –en la atmósfera, sin embargo, los vientos pueden superar los 300 km/h– .

 

No obstante, un nuevo estudio coordinado por Devon Burr, un experto en Ciencias planetarias de la Universidad de Tennessee, muestra que estas son mucho más intensas de lo sospechado, suficiente como para explicar en parte la formación de las grandes dunas que salpican Titán.



Durante seis años, Burr recreó en un antiguo túnel de viento de la NASA las condiciones que se dan en la superficie de Titán a partir de los datos obtenidos por la sonda Cassini. Así, averiguó que para mover las dunas los vientos deben ser al menos un 50% más fuertes de lo estimado hasta ahora.

 

Es más, si bien se creía que estos solo fluían de este a oeste, por alguna razón aún desconocida, pueden cambiar momentáneamente de dirección e intensidad. Esto ocurre dos veces durante cada año de Saturno, que equivale a treinta terrestres. En un ensayo publicado en la revista Nature, Burr indica que es algo tan infrecuente que la Cassini no pudo detectarlo directamente.

 

Foto: NASA

Etiquetas: astronomíaciencia

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