Píldoras: Explosiones

Hay que ver lo productivo que es el bicarbonato en el laboratorio. Los dos experimentos de hoy tienen que ver con la producción de gases debido a una reacción química. O sea, lo que hemos desarrollado es un propelente químico que lanza las tapas de los recipientes al espacio. En ambos casos se forma dióxido de carbono, tristemente famoso por ser uno de los culpables del cambio climático.


En el primero la reacción que hemos provocado es la siguiente: el bicarbonato sódico -un clásico cuando tenemos problemas gastrointestinales- reacciona con el vinagre -que contiene ácido acético- liberando dióxido de carbono, que ocupa mucho más espacio que el polvo y el líquido que lo formaron. Como la botella está cerrada, el gas se acumula en el interior, aumentando la presión sobre las paredes del recipiente. Por eso, al desenroscar un poco el tapón sale disparado.

En el segundo experimento la reacción la provocan el agua y el Alka-Seltzer, un fármaco diseñado para combatir la acidez gástrica. Eso quiere decir que también contiene bicarbonato sódico, una base o álcali (de ahí su nombre) que neutraliza el ácido. También contiene un poco de ácido cítrico que, al añadir el agua, reacciona con el bicarbonato liberando dióxido de carbono, como en el caso anterior. Y la tapa, claro, también salta por los aires...

Continúa leyendo

COMENTARIOS

También te puede interesar