Los nuevos imanes

El magnetismo siempre ha estado envuelto por un halo de misterio, quizá porque hay pocas cosas tan fascinantes como observar el comportamiento de un par de imanes.

Pero lo que seguramente desconocemos es la revolución silenciosa que nos espera con los nuevos tipos de imanes...

El descubrimiento en 1984 del superimán -un compuesto que crea un campo magnético intenso a pesar de sus reducidas dimensiones- ha permitido aplicaciones hasta entonces impensables, como el taladro de mano a pilas. Una de las carreras tecnológicas más importantes es la búsqueda de nuevas aleaciones con propiedades magnéticas que mejoren las existentes en el mercado: imanes para motores que trabajen en condiciones extremas, como altas temperaturas, que sean resistentes a la corrosión... Estos los últimos años han visto la llegada de imanes flexibles, como los que colocamos en las neveras, imanes transparentes e imanes que se activan con la luz. Incluso existen aquellos que poseen un efecto magnetocalórico, sustancias que al dejar de aplicarles un campo magnético, se enfrían.

¿Estaremos ante los frigoríficos del futuro? Hay otros, descubiertos recientemente por científicos de las universidades de Temple y Maryland (EEUU), que aumentan su tamaño cuando se colocan dentro de un campo magnético.  ¿Y qué diríamos de un imán que no está hecho de metal? ¿Incluso que esté hecho con moléculas orgánicas? Los imanes moleculares y los imanes orgánicos seguramente los encontraremos por doquier en el futuro.

 

Etiquetas: físicamagnetismo

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