Los cambios de color de la evolución

Los cambios de color de la evoluciónCuando los seres humanos comenzaron a emigrar de África, hace aproximadamente 100.000 años, el color de su piel cambió gradualmente para adaptarse a los nuevos ambientes. Y cuando concluyó la última era de glaciaciones, hace 10.000 años, los antepasados marinos de los peces espinosos que habitaban el océano modificaron el color de la piel a medida que colonizaban los lagos y ríos recién formados. Una nueva investigación demuestra que, a pesar de la gran brecha evolutiva que existe entre los seres humanos y el pez espinoso, las dos especies han adoptado una estrategia genética común para adquirir la pigmentación de la piel para prosperar en sus nuevos entornos.

"El pez espinoso se ha convertido en un organismo modelo principal para el estudio de la evolución debido a su extraordinaria historia evolutiva ", asegura David Kingsley, responsable de la investigación, que se publica en la revista Cell. Cuando la última era de las glaciaciones terminó, los glaciares gigantes se derritieron y los antepasados marinos del espinoso se adaptaron rápidamente a la vida en los nuevos lagos y ríos aparecidos en Norteamérica, Europa y Asia. "Esto creó una multiplicidad de pequeños experimentos evolutivos, en los cuales estas poblaciones aisladas de peces se adaptaron a nuevas fuentes de alimento, depredadores, color del agua y temperatura que encontraron en estos nuevos ambientes", explica Kingsley. Entre esas adaptaciones estaban las nuevas coloraciones que ayudaron a los peces a camuflarse, a distinguir especies y a atraer parejas en el agua dulce.

Las poblaciones humanas también han experimentado cambios en la pigmentación a medida que se han adaptado a la vida en nuevos entornos. Ahora bien, las razones ecológicas de esos cambios son bastante diferentes. A medida que las poblaciones humanas emigraron de África a climas del norte, la necesidad de una pigmentación más oscura necesaria para protegerse contra el sol tropical intenso disminuyó. Con una piel que era más transparente a la luz del sol, los seres humanos podían producir mejor suficiente vitamina D en su nuevo clima.

Ahora, estudiando el genoma del pez espinoso, Kingsley y sus colegas han identificado un gen llamado Kitlg asociado a la herencia de la pigmentación. Y han comprobado que los seres humanos también tienen un gen Kitlg, implicado en el cambio de color de la piel. "Dado que los peces y los seres humanos tienen un aspecto tan diferente, las personas a menudo se sorprenden de que mecanismos comunes puedan extenderse a través de ambos organismos", reflexiona el investigador.

Etiquetas: evolución

Continúa leyendo

COMENTARIOS

También te puede interesar