Las sondas lunáticas

sondas-lunaticasLas dos sondas gemelas que integran el Gravity Recovery and Interior Laboratory (GRAIL) resplandecen bajo la blanca luz de la clean room para satélites de Astrotech, no muy lejos del complejo espacial Kennedy de la NASA. Están a punto de ser colocadas dentro de la cofia protectora de la lanzadera Delta II Heavy de cara a su lanzamiento hacia la Luna, el próximo 8 de septiembre. El objetivo de la misión, que forma parte del programa Discovery de la NASA, es sobrevolar nuestro satélite en órbitas simultáneas durante 90 días, midiendo su campo de gravedad con un nivel de detalle sin precedentes.

Estas mediciones permitirán deducir a fondo la estructura interior de la Luna, desde la corteza hasta el núcleo, y mejorar la comprensión de la evolución térmica (los períodos de calentamiento y enfriamiento) de nuestro plateado compañero espacial. El conocimiento adquirido por GRAIL se extenderá a los otros planetas del Sistema Solar, ayudará a determinar el mejor lugar de alunizaje de cualquier misión en el futuro y nos proporcionará una completa historia de las colisiones de los asteroides contra la superficie lunar.

Además, según María Zuber del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) e investigadora principal de GRAIL, la misión cobró un interés adicional desde que se conoció la hipótesis de que la Tierra tuvo alguna vez dos lunas que se estrellaron para formar una sola. "GRAIL arrojará luz acerca de esta idea, explicando la razón de la asimetría entre las caras oculta y expuesta", ha adelantado. "Espero que esta misión explique además la extraña magnetización que presentan las rocas de su superficie", añade Zuber. No en vano, GRAIL creará el mapa gravitacional más exacto de la Luna, mejorando 100 veces nuestro conocimiento de la cara expuesta, y 1.000 veces el de la cara oculta. Una información sumamente importante a pesar de que, como puntualiza la investigadora, "la Luna es el objeto rocoso más estudiado del espacio y, a diferencia de la Tierra, la geología de su superficie preserva el récord de 4.500 millones de años de historia del Sistema Solar".

Las dos naves espaciales volarán una detrás de la otra, con una separación de entre 175 y 225 kilómetros, a una altura de apenas 50 kilómetros, en órbitas polares casi circulares. Durante todo ese tiempo un sistema de microondas medirá con precisión la distancia entre los dos satélites. Observando esa distancia expandirse y contraerse a medida que las dos naves vuelan sobre la superficie lunar, los investigadores podrán mapear el campo gravitacional subyacente de la Luna.

Los científicos saben desde hace algún tiempo que el campo de gravedad de la Luna es extramente dispar, y que perturba a los satélites de maneras complejas, haciendo que los que no reciben correcciones de su curso, se estrellen contra el suelo. De hecho 12 orbitadores lunares anteriores (de Estados Unidos, Rusia y Japón) han sufrido el mismo destino.

Después de cumplir su misión científica, GRAIL, que lleva una "Moon Kam" para que el público pueda participar en la documentación, también se suicidará -pero a propósito- contra el suelo lunar.

Ángela Posada-Swafford

Etiquetas: LunaNASA

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