Las enanas marrones tienen auroras, como los planetas

La primera pista del hallazgo tuvo lugar a comienzos del siglo XXI, cuando los astrónomos detectaron que las enanas marrones emitían ondas de radio.

Demasiado masivas para ser planetas, pero muy pequeñas para encender las reacciones nucleares que caracterizan a las estrellas, las enanas marrones plantean un problema de clasificación: ¿qué son en realidad esta especie de unicornios, tan difíciles de detectar, del universo?

 

Ahora, un equipo de astrónomos del Instituto Tecnológico de California (Caltech) ha hecho un descubrimiento que ha inclinado de modo decisivo la balanza. Los expertos han apuntado el radiotelescopio más potente del mundo, el Very Large Array (VLA), y los telescopios ópticos del Observatorio W. M. Keck a la enana marrón LSRJ 1835+3259, situada a 20 años luz, y han podido comprobar que, como la Tierra y otros planetas, tiene auroras.

 

“Si estuvieras en la superficie de una enana marrón –algo muy poco recomendable por las altísimas temperaturas y la tremenda fuerza de gravedad que allí reinan–, disfrutarías de un increíble espectáculo de luces, cortesía de auroras cientos de miles de veces más poderosas que cualquiera detectada en nuestro sistema solar”, ha explicado Gregg Hallinan, director de la investigación.

 

Este fenómeno se produce cuando partículas eléctricamente cargadas entran en la magnetosfera de un cuerpo celeste. La colisión de dichas partículas con átomos de gas en los polos genera la característica emisión de luz. Cuando aparecen en la Tierra y otros planetas, son los vientos solares los que traen las partículas cargadas, pero este no sería el caso con las enanas marrones. Los científicos creen que la fuente de sus auroras podrían ser planetas que las orbitan y alteran su magnetosfera.  

 

La primera pista del hallazgo se produjo a principios del siglo XXI, cuando los astrónomos detectaron que las enanas marrones emitían ondas de radio. En un primer momento creyeron que el origen era el mismo que el de las ondas emitidas por las estrellas: la corona, una atmósfera calentada a altísimas temperaturas por la actividad magnética que se registra cerca de la superficie. Pero las enanas marrones no producen llamaradas como el Sol y otras estrellas.

 

Más tarde, en 2006, Hallinan comprobó que las enanas marrones emitían pulsos de radiofrecuencias de forma similar a los planetas del sistema solar cuando experimentan auroras. Y ahora ha podido demostrar que, efectivamente, se trata del mismo fenómeno.

 

Imagen: Chuck Carter y Gregg Hallinan/Caltech  

 

Etiquetas: Universoastronomíacienciaplanetas

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar