¿Qué es el "Proyecto medusas"?

proyecto-medusasLenta pero inexorablemente, las miles de especies de medusas que existen en el mundo se expanden por los océanos dispuestas a conquistarlos. Se calcula que estos seres gelatinosos, de aspecto acampanado y con un contenido en agua que supera el 95%, aparecieron en nuestro planeta hace más de 500 millones de años. Un tiempo más que suficiente para consolidar las poderosas armas con las que se enfrentan al mundo: los cnidocitos, grupos de células urticantes con un filamento venenoso en el interior que sale "disparado" cuando una presa o una potencial amenaza roza sus tentáculos.

Estos silenciosos invertebrados viven suspendidos en el océano, normalmente en las aguas superficiales, donde abunda el plancton del que se alimentan. Y pasarían bastante desapercibidos para los humanos si no fuera porque, en los últimos años, cada vez es más frecuente que se produzcan súbitos florecimientos de miles de medusas en un área concreta del océano. Las invasiones bruscas o "blooms" no sólo molestan a los turistas que acuden en masa a las playas cada verano. Debido a su enorme voracidad, las medusas alteran los ecosistemas que invaden, afectan negativamente a la pesca y, si la densidad es muy grande, incluso llegan a alterar el tráfico marítimo. De hecho, si las previsiones no cambian es probable que a mediados de siglo las medusas superen en número a los peces en muchos mares y océanos, convirtiéndose en dueñas y señoras del planeta azul.

Ciencia ciudadana


¿Pero por qué algunas especies relativamente raras como Mnemiopsis leidyi pueden convertirse repentinamente en comunes y colonizar bruscamente un mar como el Mediterráneo? ¿Se debe al aumento de la salinidad y al ascenso de la temperatura del agua? ¿O hay que culpar a los inviernos más suaves y cortos de las últimas décadas? Es lo que tratan de averiguar Josep-María Gili y Verónica Fuentes, del Instituto de Ciencias Marinas del CSIC, en Barcelona. Sin embargo, antes de encontrar la explicación necesitan crear un mapa preciso de la distribución de las especies en la costa mediterránea que permita cuantificar, entre otras cosas, la frecuencia de las proliferaciones de medusas. Y en esta labor de cartografía han comprobado que toda ayuda es poca.

"Cualquier persona puede formar parte del Proyecto Medusas si observa, recopila y nos envía información sobre estos seres gelatinosos en las costas mediterráneas a través de la página web que hemos creado para la ocasión (http://jellyrisk.eu/es/sightings/)", explica Verónica Fuentes. Tras un avistamiento, aclara la investigadora, es interesante que los lectores identifiquen la especie, anoten su situación y el número aproximado de individuos detectados por metro cuadrado, y, "siempre que sea posible, hagan una foto". Esto es ciencia ciudadana, y los datos reunidos en España se unirán a los de otras 9 zonas costeras marinas del Mediterráneo central y occidental en el proyecto MED-JELLYRISK, el primero que integra países de la cuenca Mediterránea que tiene por objetivo la evaluación socio-económica de los impactos de las proliferaciones de medusas y la implementación de medidas de mitigación.

Etiquetas: medusas

Continúa leyendo

COMENTARIOS

También te puede interesar