Glory, el satélite para estudiar el clima, no logra ponerse en órbita

gloryLa NASA tenía previsto lanzar hoy 4 de marzo el satélite Glory, destinado a estudiar la influencia del Sol y de las partículas en la atmósfera sobre el cambio climático de la Tierra. Sin embargo, no ha logrado separarse del cohete Taurus XL a bordo del que viajaba, lo que ha impedido ponerlo en órbita. El Glory tenía previsto incorporarse al programa "A-Train", compuesto por el conjunto de satélites de observación de la Tierra que ya están en órbita y que investigan las variables que afectan al clima.

El objetivo del satélite era medir las partículas atmosféricas conocidas como aerosoles, son lo suficientemente pequeñas como para flotar en la atmósfera de la Tierra y afectan las condiciones meteorológicas ya sea por la luz solar que absorben o porque la reflejan. Además, el artefacto espacial, del tamaño de un refrigerador, estaba equipado con un instrumento capaz de medir las sutiles fluctuaciones de la energía emitida por el Sol

Con este instrumento, la NASA se proponía averiguar los efectos de estos aerosoles, por ejemplo, si podrían cambiar los patrones de la lluvia al introducirse en las nubes o si se acumularan en la atmósfera, y si estos efectos serían de larga duración. Los efectos de algunos aerosoles se limitan a las partes del mundo que los generan. Las ciudades en países en desarrollo a menudo producen la mayor parte del "negro de humo", o el hollín, y es en esas áreas donde se ven los efectos de manera más clara, a veces, incluso, en forma de problemas de salud. Sin embargo, otros aerosoles como el polvo del desierto del Sáhara, ascienden a suficiente altura como para ser transportados a través de los océanos, incluso hasta el Caribe.

El satélite tenía previsto separarse del proyectil propulsor 13 minutos después del lanzamiento y entrar en una órbita sincronizada con el Sol que le permitiera escanear casi toda la superficie de la Tierra. Los científicos esperaban que el Glory, junto con el resto de satélites y una futura misión llamada Carbon Observatory-2 (OCO-2), prevista para febrero de 2013, ofreciera la visión más completa hasta ahora del clima de la Tierra y de lo que lo hace cambiar.

Etiquetas: NASA

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