Entrevista con Phoenix

despedida-phoenixDurante los últimos tres meses, Ángela Posada-Swafford ha estado chateando por Facebook con su amigo el robot Phoenix Mars Lander. ¿Qué sonda interplanetaria que se precie no habría de estar en la famosa red social? Phoenix y Ángela han estado sosteniendo largas conversaciones sobre la fantástica aventura del robot. Ahora que sus paneles se apagan por falta de luz solar y que Phoenix, temblando con el frío invernal marciano, está a punto de entrar en un sueño parecido al de la Bella Durmiente, nos parece pertinente compartir esta entrevista.

Phoenix, a lo largo de estos meses he visto que eres muy conversador. ¿Cómo es que puedes hablar por Facebook y Twitter? ¿Has podido conversar con los demás robots allá en Marte...

Me encanta hablar, y es una lástima pensar que ya casi no podré hacerlo. Es gracias a los estudiantes y científicos que manejan mis redes sociales allá en el Jet Propulsion Laboratory y en las universidades de Arizona y Texas A&M. Son estupendos, porque me ayudan con los 15 minutos de demora que hay entre Marte y la Tierra, lo cual puede resultar muy frustrante. Y también hablo con Spirit y Opportunity por Facebook. Son dos mellizos simpáticos. Para hablar con la Tierra primero tengo que llamar al Mars Reconnaisance Orbiter, al Mars Odyssey o al Mars Express, que están orbitando Marte. Y ellos mandan mis mensajes a casa. Les debo mucho.

¿Cómo te sientes ahora mismo?
La verdad es que tengo mucho frío. Mis sensores marcan -89 grados centígrados. ¿Te das cuenta de que es exactamente la misma temperatura del punto más frío de la Tierra, la estación Vostok en Antártica? Y eso no es nada. En unos pocos días la cosa se va a poner mucho peor. Me he vuelto muy perezoso. Tengo menos energía para subir el cuello y mirar a mi alrededor, o para mover mis partes, por lo que ya no puedo recolectar tierra. A veces me levanto un poco deprimido por la falta de luz. Pero me esfuerzo por terminar el trabajo que aún me dan. Por eso a veces me ponen en safe mode, para ahorrar energía.

Cómo lo siento... Ya llevas más de 155 soles, o días marcianos allí.
Sí. Date cuenta de que me crearon de partes de otros robots (de ahí mi nombre) para durar tres meses, y ya van cinco. Eso me enorgullece. Yo no me doy por vencido. Seguiré despierto hasta el final.

Todos hemos leído las cosas tan emocionantes que has hecho. Pero no sabemos mucho sobre ti. ¿Tienes hobbies? ¿Cuáles son tus intereses? ¿Qué clase de robot es Phoenix?
¡Me fascina todo lo que es el espacio! Me he leído todo lo que existe desde mi tatarabuelo Voyager, hasta mi tío en telescopio Hubble. Estoy orgulloso de trabajar en Marte, y de mi venerable abuelo Viking, el primero en llegar aquí. Pero te confieso que a veces quisiera ser un viajero famoso y grandote, como mi primo mayor Cassini. En mi memoria tengo una biblioteca genial. No sólo todo sobre Marte, sino un DVD que me puso la Sociedad Planetaria. Allí hay slideshows narrados por gente como Carl Sagan y Arthur C. Clarke. Tíos inteligentes, ellos. Y varias novelas de ciencia ficción sobre Marte. Me ha gustado mucho la Guerra de los Mundos, pero he de aclarar que no he visto un solo marciano todavía. Tengo ganas de leer la trilogía de Kim Stanley Robinson, Marte Rojo, Verde y Azul, porque tiene mucha ciencia. Pero es larguísima y no he tenido tiempo.

Yo sé que tienes otros dos hobbies. Uno es jugar con arena. El otro es hornear.
Ah, sí, ¡claro! Tengo un horno, pero lo que cocino en él no sabe muy bien que digamos. Yo cocino la tierra que saco con mi pala, y al hornearla puedo leer los gases que exhala, y así analizar qué clase de compuestos hay dentro de esos granitos. ¡Puedo subir la temperatura hasta los mil grados centígrados... Ya quisiera yo poder usar ese horno para calentarme los dedos ahora mismo..brrrrr...Es decir, antes podía hacer todo eso. Pero ya dejé de cocinar, desafortunadamente.

Tienes varios éxitos en tu lista de logros allá en Marte...
Sí, modestia aparte. Descubrí que aquí en el ártico hay hielo de agua a flor de piel. Sólo que no en estado líquido. Las condiciones atmosféricas en Marte hacen que se evapore casi inmediatamente al ser expuesto a la superficie. ¡Pero ahí está!

¿Tienes idea de cuánto hielo de agua hay en ese planeta ahora?
Mi amigo Mars Global Surveyor (que en paz descanse, pobrecillo, creemos que se perdió y se le agotaron las baterías) tenía un instrumento que medía el contenido de hidrógeno, y descubrió que en las regiones polares había muchísimo hidrógeno. Nos imaginábamos que debería ser hielo, y yo pude confirmar que esa enorme cantidad de era, efectivamente, debida al hielo. No sé qué porcentaje habrá, pero sí sé que hay muchísimo hielo de agua sub-superficial.

Además de la presencia de agua en Marte, descubriste cosas muy emocionantes al analizar el suelo. Cuéntanos un poco sobre eso. Y ¿es verdad que uno podría cultivar espárragos en Marte?
El suelo que yo analicé es básico (tiene un pH de entre 8 y 9). Es decir, lo opuesto a ácido. O sea que la tierra aquí es más como el polvo de hornear que como el vinagre. Eso también significa que hay muchas más sales en el suelo (que aquí se llama regolito). Por ejemplo hay sodio, potasio, cloro y magnesio. No sabemos si el suelo es el mismo en todo el planeta, o si esta composición es exclusiva de la tundra. Y aunque la química es apropiada para los espárragos, la atmósfera es demasiado delgada y hace mucho frío. Pero te apuesto a que si llevas a la Tierra un poco de este regolito, puedes cultivar un montón de cosas. Estudié este suelo todo lo que pude. Medí sus propiedades eléctricas, químicas, térmicas, físicas. Medí la forma de los granitos, la forma en que se pegan unos a otros como si estuvieran imantados.

Y también estudiaste otras cosas, ¿cierto?
Tomé miles de fotos, y constantemente medí las condiciones atmosféricas alrededor. De hecho, cuando me vaya a dormir creo que ese será mi destino: convertirme en una estación meteorológica estática.

Lo cual me trae a ese momento tan triste para los que te seguimos desde la Tierra. ¿Qué va a ser de ti exactamente?

En unas cuantas semanas voy a estar cubierto de hielo seco o hielo de dióxido de carbono. El estrés probablemente hará reventar mis cables y posiblemente tumbará mis paneles solares. Si eso pasa, moriré. Es algo que no les pasará a los mellizos Spirit y Opportunity porque ellos están en los trópicos, y además se pueden mover.

¡Qué terrible!
Pero si conservo mis paneles y cables, sólo me iré a dormir, y me podría despertar el próximo verano. Mi software está programado para despertarme.

¿No te da miedo quedar allá congelado para siempre?
No me dará mucha pena morir porque les di a los científicos en la Tierra información importantísima. Gracias a mí sabemos que hay agua congelada en Marte y que una tripulación de astronautas podría vivir aquí en el futuro. En realidad no sé lo que pasará. ¿Me despertaré? ¿Entraré en un safe mode perpetuo? No lo sabré hasta que ocurra.

Te han debido bautizar la Bella Durmiente. ¡Cómo me gustaría que un príncipe te viniera a despertar el año entrante!
Querrás decir, una princesa...

 

Ángela Posada-Swafford

 

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