Entre Orce y Atapuerca

nuevos-hominidosTras un minucioso estudio de las abundantes herramientas de piedra y de los restos de fauna hallados en Vallparadís, los miembros del IPHES (Institut Català de Paleoecologia Humana i Evolució Social) y del Área de Prehistoria de la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona han demostrado que hace un millón de años ya vivían seres humanos en la zona mediterránea de la península ibérica. Nuestros ancestros subsistieron gracias a la gran capacidad de adaptación al entorno, con una gran presencia de animales carnívoros como las hienas y jaguares, con quienes compitieron en su lucha por la supervivencia. El hallazgo llena un vacío cronológico para saber qué ocurrió entre los primeros habitantes de Orce hace 1,3 millones de años y los Homo antecessor de Atapuerca hace 800.000 años, según publica hoy la revista Proceedings of the Nacional Academy of Sciences (PNAS).

Los restos arqueológicos estudiados se obtuvieron en las excavaciones realizadas entre los años 2005 y 2007 en la ciudad de Terrassa, donde a raíz de los trabajos de construcción de una estación de los Ferrocarriles de la Generalitat se puso al descubierto un nuevo yacimiento en la zona del antiguo torrente conocida como Vallparadís.

El yacimiento ha proporcionado el mayor registro arqueológico y paleontológico del Pleistoceno inferior europeo, hace aproximadamente un millón de años, una etapa clave en la primera ocupación humana de Europa. La cuantiosa industria lítica que ha aportado Vallparadís pertenece a la tecnología Olduvayense, caracterizándose por presentar una escasa elaboración, principalmente realizada sobre pequeños cantos de río, fundamentalmente de materiales autóctonos como el cuarzo, el sílex o la lidita, que sirvieron para confeccionar un instrumental lítico a partir de sencillas técnicas de talla.

Gran depredador


Por lo que concierne a la fauna, se han hallado abundantes restos de macromamíferos, entre los que destacan herbívoros como los équidos, cérvidos o bóvidos, además de otras especies de gran tamaño como los hipopótamos, elefantes y rinocerontes, y diversos carnívoros como las hienas y jaguares.

"El factor más determinante de la expansión y la adaptación de los homínidos fue probablemente el hecho de poseer una dieta carnívora que les permitía sobrevivir en un entorno ecológico diverso, como el de Vallparadís", afirman los autores del estudio, que proponen que ?estas primeras poblaciones europeas habrían sabido muy bien cómo sacar partido de los cadáveres de los animales encontrados en las zonas que bordeaban el río, convirtiéndose en grandes depredadores?.

Etiquetas: Atapuerca

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