Encuentran una oveja de la Edad de Hielo

El hallazgo de un fósil de una extinta oveja salvaje en el Himalaya apunta a que el Tíbet fue el hogar común de todos los megaherbívoros.

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Ovis es un género de mamíferos artiodáctilos de la familia Bovidae que incluye la oveja doméstica y diversas especies salvajes estrechamente relacionadas, como los muflones europeos o los uriales (Ovis vignei), un tipo de carnero salvaje que habita las montañas de Rusia, Afganistán, Pakistán, India y varios países centroasiáticos. Las ovejas salvajes modernas, todas del género Ovis, están ampliamente extendidas por las cordilleras del Cáucaso e Himalaya, la Meseta Tibetana, la cadena Tianshan-Altai, en Siberia Oriental y también en las Montañas Rocosas de Norteamérica. En Eurasia, restos fósiles de los antepasados de este tipo de ovejas se han hallado en unos pocos yacimientos del Pleistoceno en el norte de China, Siberia Oriental y Europa Occidental, pero hasta ahora no se habían localizado en la Meseta del Tíbet.

Recientemente, un equipo de paleontólogos del Instituto de Paleontología de Vertebrados y Paleoantropología (IVPP) de la Academia China de Ciencias, del Museo de Historia Natural de Los Angeles County y de La Brea Tar Pits and Museum, también en Los Angeles (California), han publicado en el Journal of Vertebrate Paleontology el hallazgo de fósiles de un nuevo género y especie de oveja salvaje del Plioceno en la cuenca de Zanda, en el Tíbet. Este hallazgo amplía el registro fósil de la oveja al Plioceno en la Meseta Tibetana, y sugiere la posibilidad de que esta zona geográfica, que abarca desde el Tíbet hasta los montes Tianshan-Altai, represente el hogar ancestral de las ovejas salvajes de montaña y de que fuera el origen común de todas las especies restantes existentes, lo que parece coherente con la hipótesis de que los megaherbívoros de la Edad del Hielo salieran del Tíbet.

Este hallazgo amplía el registro fósil de la oveja en la Meseta Tibetana, y sugiere la posibilidad de que esta zona geográfica sea el hogar ancestral de las ovejas salvajes de montaña

Los nuevos materiales fósiles fueron recogidos en Guanjingtai, Condado de Zanda, Región Autónoma del Tíbet, al oeste del Himalaya, en los trabajos de campo llevados a cabo en 2006 y 2007. Los restos del espécimen IVPP V18928 en los que se ha basado la teoría de que se trata de una nueva especie son los cuernos casi completos de un macho, de similar tamaño a los de algunas especies existentes de Ovis. Esta nueva oveja extinta ha sido bautizada Protovis himalayensis y reúne rasgos combinados fácilmente distinguibles de otras especies de Ovis, Pseudovis y Tossunnoria. Más pequeño que el actual argalí o muflón asiático, comparte con los Ovis los cuernos arqueados posterolalteralmente y otras características que apuntan a la transición hacia los Ovis.

Situada entre el Himalaya y la región Ayilariju, la Cuenca de Zanda se formó en una zona tectónicamente activa que, a media que se desarrolló geológicamente fue creando terrenos ondulados y suaves colinas alrededor del lago Zanda. El hábitat original de Protovis no debió estar lejos de algunas islas primitivas formadas por sedimentos de rocas metamórficas que probablemente les ofrecieron refugio de los depredadores en épocas de escasez y peligro. Las pruebas de carbono en fósiles de mamíferos herbívoros de la Cuenca de Zanda indican que la vegetación y las plantas dominaron el paisaje durante el Plioceno, y que probablemente formaron parte de la dieta de Protovis, similar a la de los bóvidos modernos de la Meseta Tibetana.

Estas ovejas ancestrales del Tíbet ocuparon un nicho ecológico similar al del actual argalí, y se adaptaron a la gran altitud y al ambiente frío del Plioceno en esa región, mientras que en el resto del planeta en ese tiempo, incluso en las zonas árticas, las condiciones fueron más cálidas. Luego su morfología evolucionó rápidamente hacia la de los Ovis actuales. Cuando la Edad de Hielo empezó hace 2,6 millones de años, los Ovis poseían ventajas competitivas de adaptación por haber vivido en un entorno muchos más frío que el de otros animales de regiones circundantes.

PIE DE FOTO: Reconstrucción artística del macho de oveja de Zanda, Protovis himalayensis.

CRÉDITO: Arte, Julie Selan. Foto background, WANG Xiaoming

Etiquetas: animalesevolución

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