El último vuelo del Endeavour

endeavourEl último vuelo que emprenderá esta tarde el Endeavour marca el preludio del fin del programa del transbordador espacial, que abarca ya tres décadas y 133 misiones. Este transbordador, bautizado en honor al primer barco del explorador británico James Cook, entró en servicio hace casi 19 años reemplazando al Challenger, destruido tras un fatídico accidente. Durante esta nueva misión, llamada STS-134, la tripulación realizará cuatro paseos espaciales, los últimos de su historia.

En esta ocasión, la tripulación dejará el OBSS (el sistema de sensores utilizado para inspeccionar el escudo térmico del transbordador tras el lanzamiento) de forma permanente en la Estación Espacial Internacional (ISS), en la que será utilizado para inspeccionar aquellas zonas a las que no llega el brazo robótico de la ISS, el Canadarm-2, tales como los paneles solares exteriores. Con el OBSS, el Canadarm-2 duplicará su longitud alcanzando los 30 metros.

El Endeavour también "bailará" un último vals con la Estación: la nave realizará una serie de maniobras alrededor de la ISS para probar un nuevo tipo de sensores que podría facilitar el atraque de futuras naves al complejo orbital. Estas maniobras se efectuarán durante las fases de aproximación, atraque, desatraque y sobrevuelo. Esta particular coreografía alrededor del complejo orbital imitará una serie de trayectorias de aproximación, hasta una distancia de 180 metros de la Estación. El objetivo será comprobar el funcionamiento de los Sensores Orión de Navegación Relativa, que podrían equipar las futuras naves tripuladas estadounidenses.

El "gran final" del programa del Trasbordador Espacial será la misión STS-135 del Atlantis, programada para finales de junio de este año. Cuando la era del transbordador haya concluido, el Vehículo Automatizado de Transferencia (ATV) europeo será la nave con mayor capacidad de carga capaz de transportar suministros a la Estación.

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