El satélite español Deimos-2 está ya en órbita

Deimos-2, primer satélite de alta resolución de construcción española, se encuentra ya en la baja órbita terrestre tras su exitoso lanzamiento desde la sede rusa de Yasni, al sur de los Montes Urales. A las 21: 26 del día de ayer, concluía con éxito el lanzamiento del satélite, con el desprendimiento del mismo del cohete espacial que lo transportó hasta una altitud de 600 km, a una velocidad de 28.000 km/h. A estas horas, el satélite ha completado ya cerca de 10 vueltas alrededor del planeta, frente a las 23.700 que lleva recorridas su predecesor Deimos-1, y su funcionamiento es óptimo.


De una resolución 400 veces superior a la de Deimos-1 y solo equiparable a la de unos pocos satélites en todo el mundo, el satélite proveerá imágenes detalladas con aplicaciones en medioambiente, protección civil, defensa y prevención de catástrofes naturales. Cada píxel se corresponderá con menos de un metro cuadrado de terreno, y su ágil cámara podrá apuntar en cualquier dirección, al tiempo que su software procesa y envía las imágenes en solo dos horas. La calibración de sus sistemas no concluirá hasta dentro de algunos meses, momento en que se procederá a la toma de imágenes. 

 

Esta innovación aeroespacial ha sido diseñada íntegramente por la empresa Elecnor Deimos en el Centro de Integración de Satélites de Puertollano (Ciudad Real), provisto de una sala limpia para simular las condiciones ambientales del espacio, y una gran antena de 11 metros de diámetro para las comunicaciones de larga distancia. El ambicioso proyecto ha supuesto una inversión de 60 millones de euros, cifra que se prevé que aumente hasta los 100 millones de euros a la finalización de su vida útil, que se estima en 7 años, si bien es cierto que podría prolongarse de igual manera que la de su homónimo.  

 

Deimos-2 fue inyectado en la órbita terrestre junto a otros 32 satélites a manos de un cohete Dnepr, un misil balístico intercontinental de la Guerra Fría reconvertido en lanzadera espacial. Este fue propulsado desde un silo misilístico, es decir, una base subterránea igualmente empleada en la década de los 60 para ocultar los misiles y protegerlos de un posible ataque nuclear. 

 

La creación española se une a los más de 10.000 satélites artificiales que orbitan nuestro planeta hoy día.

Etiquetas: Tierra

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