Desde la Antártida: día de limpieza

ciencia-limpieza28 de noviembre de 2009. Hoy amanecimos con clase de manejo de botes Zodiac. Básicamente, una charla de seguridad acerca de qué llevar siempre a bordo: una muda completa de ropa en una "bolsa seca" (a prueba de agua), una carpa, combustible para el bote, remos, radios, comida, agua, etc. También tuvimos que aprender dónde están las reservas de emergencia (dispersas en varias de las islas vecinas) por si acaso nos sorprende alguna de las famosas tormentas antárticas. Hemos de tener cuidado con el hielo, que es más afilado que un escalpelo de cirujano y cortaría el caucho de los Zodiac como mantequilla. La clase avanzada será en el agua, en el bote, incluyendo un rescate acuático y resucitación de alguien con hipotermia. Y luego estaremos listos para navegar en parejas.

El punto central del sábado fue la cena tardía de Acción de Gracias. Stacy y Diane son dos estupendas chefs que le dan la vuelta al mundo todos los años cocinando en lugares exóticos (buques lujosos de turismo extremo, campamentos en el Everest para millonarios, etc.) Cuando entré a la cocina de la estación, mis ojos se abrieron como platos (aún no te tomado esas fotos pero ya las veréis): alacenas llenas de cosas estupendas, no se trata aquí de raciones militares apenas para sobrevivir. Aquí, además de la comida "normal", hay vino, aceitunas, quesos, salami, carnes estupendas, todo a raudales.

La misma abundancia alucinante encontré en el contenedor de barco dedicado a guardar los objetos de ciencia: todo lo que un laboratorio moderno desearía tener en materia de equipamentos, desde una pipeta y un plato petri, hasta un microscopio. Eso indica la seriedad con que el Programa Antártico estadounidense (USAP) se toma el trabajo científico en esta parte del mundo.

Y tiene sus razones: lo que se está aprendiendo en la Antártida es la base de innumerables estudios posteriores sobre ecología y cambo climático; en unas pocas palabras, lo que sucederá con el futuro de este planeta, lo cual implica a su vez a legislaciones federales y acuerdos internacionales. En este momento se llevan a cabo en Palmer estudios con aves antárticas (incluyendo pingüinos, petreles y otros), fitoplancton (plancton vegetal) y bacterias, por mencionar algunos. Pero la cuestión clave es la pérdida del hielo. Es el punto cardinal de todo esto, como aprenderé más adelante. Cuando el hielo aumenta o disminuye, cuando se derrite o se compacta, los cambios en el ecosistema local y mundial son importantes. Son la base de muchas cosas en una larga cadena que comienza en el mar y en la atmósfera y termina en nuestras casas, en nuestras carteras, en nuestras despensas y en el futuro de nuestra calidad de vida.

Nuestra intención es participar en todas las investigaciones a lo largo de estos próximos días. Pero antes, hay que limpiar la casa. Los sábados es el día del "house mouse" (el "ratón casero"). Eso significa que todo el personal, sin distinción, debe sacar una papeleta y realizar las tareas que en él se indican. A mí me tocó barrer y trapear los pisos de los laboratorios. Después de hacerlo, sentí a Palmer más mía que ayer. "Espera a que toque lavar los baños", me dijo alguien. "Entonces sí que va a ser tuya para siempre".

Ángela Posada-Swafford



Para más información Sigue el periplo de Ángela en "Desde la Antártida"

Etiquetas: cambio climático

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