Descubren fósiles de cocodrilos prehistóricos en Perú

Una investigación del Departamento de Paleontología de Vertebrados del Museo de Historia Natural de Nueva York ha descubierto siete especies de cocodrilos de 13 millones de años en un yacimiento fosilífero  de la Amazonía peruana. Antes de que el río Amazonas se desarrollara tal cual es hoy, la biodiversidad estaba ligada a ambientes pantanosos con abundancia de moluscos.

 

El hallazgo demuestra que hace 13 millones de años, siete especies de cocodrilos habitaban las aguas pantanosas de lo que ahora es el noreste de Perú. Este entorno megadiverso, descubierto tras más de una década de trabajos en la Amazonía occidental, ha sacado a la luz la mayor concentración de especies de cocodrilos coexistiendo en cualquier tiempo o lugar en la historia de la Tierra. La abundancia de ciertos recursos, como bivalvos y caracoles que actualmente solo forman una pequeña parte de la dieta de estos grandes reptiles, fue la causa que favoreció esa enorme biodiversidad. El estudio, liderado por Rodolfo Salas-Gismondi y publicado en la revista científica Proceedings of the Royal Society B,  contribuye al entendimiento de la historia de la gran diversidad amazónica.

 

La cuenca amazónica moderna contiene una de las biotas más ricas del mundo, pero de sus orígenes se sabe muy poco, según John Flynn, conservador de la Colección de Mamíferos Fósiles del American Museum of Natural History y uno de los autores de la investigación: “Debido a que este lugar es actualmente un tupido bosque tropical, la oportunidad de encontrar rocas antiguas –y fósiles que esas rocas puedan preservar– es muy limitada. Por eso, lo que encontramos de vez en cuando no es necesariamente lo que hubiéramos esperado”.

 

Antes que el río Amazonas se formara hace 10,5 millones de años, la proto-Amazonía occidental albergaba un complejo ecosistema de humedales –conocido como Sistema Pebas–, que contenía pantanos, lagos, bahías y ríos que conducían sus aguas hacía el norte para desembocar en el mar Caribe. Aquella configuración contrastaba notablemente con el drenaje moderno que se dirige hacia el este, desde los Andes hasta el océano Atlántico.

 

Desde 2002, un equipo internacional formado por científicos peruanos, norteamericanos y europeos ha estado excavando afloramientos rocosos en los alrededores de la ciudad amazónica de Iquitos (Perú) que conservan evidencias de la vida durante el Mioceno (hace entre 15 y 11 millones de años). Su trabajo ha producido excelentes resultados, pues además de las siete especies de cocodrilos, se han descrito tres especies totalmente nuevas para la ciencia, entre ellas un extraño caimán con un hocico muy corto y ancho, mandíbula en forma de pala y dientes globulares en la parte posterior llamado Gnatusuchus pebasensis. Se cree que este caimán chato usaba la mandíbula para mover el barro de los fondos pantanosos y excavar en busca de bivalvos y otros moluscos. Parece que la aparición del Gnatusuchus y otros caimanes durófagos o trituradores de conchas está relacionada con un pico en la diversidad y abundancia de moluscos en los pantanos miocénicos, ocurrido antes de que este viejo ecosistema diera paso al sistema de drenaje del río Amazonas.

 

Las otras dos nuevas especies de caimanes trituradores son el primitivo Kuttanacaiman iquitosensis  y Caiman wannlangstoni, emparentado con algunos caimanes modernos. Además, los investigadores han encontrado los primeros restos fósiles del caimán enano Paleosuchus, que tenía un hocico más largo y alto, apropiado para capturar una variedad de presas como peces y otros vertebrados.

Etiquetas: ciencia

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