Descubren el fósil de un extraño parásito del Jurásico

Un equipo internacional de investigadores de las universidades de Bonn (Alemania), Linyu (China), el Instituto Nanjing de Geología y Paleontología (China), la Universidad de Kansas (EEUU) y el Museo de Historia Natural de Londres (Reino Unido), ha descubierto los restos fósiles de un espectacular e inusual parásito que vivió en los lagos de agua dulce de la actual Mongolia Interior (China) hace unos 165 millones de años.

 

El parásito, una larva de mosca con un tórax formado enteramente como una placa de succión, podía adherirse a las salamandras y chuparles la sangre con la boca; una técnica que hasta ahora no se había visto en ningún tipo de insecto.

 

Según los investigadores, esta larva de mosca de cuerpo alargado que apenas mediría unos 2 centímetros y que ha sido bautizada como “Jurassica Qiyia” (Jurassica por el período al que pertenecen los fósiles y Qiyia que significa extraño en chino), sufrió una espectacular evolución donde su tórax se convirtió en una placa de succión gigantesca con unas patas similares a las de la oruga.

 

No existen en la actualidad insectos con una forma de cuerpo similar. Que la extraña larva del Jurásico se haya mantenido tan bien conservada hasta nuestros días es, en parte debido a la piedra de grano fino en la que estaban los animales”, afirma Wang Bo, coautor del estudio.

 

El hallazgo ha sido publicado en la revista eLife.

 

Etiquetas: Jurásicofósiles

Continúa leyendo

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS

También te puede interesar