Décimo aniversario del telescopio XMM-Newton

El 10 de diciembre de 1999, un cohete Ariane 5 despegó de Kourou, en la Guinea Francesa, llevando a bordo el satélite XMM-Newton, de diez metros de longitud. Tras varios días de maniobras alcanzó su destino, una órbita a un tercio del camino que nos separa de la Luna. Pocos días más tarde, los tres módulos de espejos cubiertos de oro de XMM-Newton empezaron a focalizar rayos X sobre sus cinco instrumentos. Desde entonces, las observaciones realizadas con este telescopio han servido de base para la publicación de 2200 artículos de investigación.

Los rayos-X se generan en el espacio en las condiciones más extremas, con frecuencia como resultado de trágicos sucesos. Pueden surgir en los intensos campos gravitatorios y magnéticos que rodean a las estrellas de neutrones o los agujeros negros, o formarse cuando nubes de gas gigantes colisionan con cúmulos de galaxias. El telescopio de rayos X ha jugado también un papel importante en el estudio de la materia oscura, una hipotética sustancia que se supone cinco veces más abundante que la materia normal. Más cerca de la Tierra, XMM- Newton ha estudiado los cometas de hielo y la atmósfera de Marte.

Y sólo es el principio. "Desde el punto de vista tecnológico, no hay nada que no nos permita continuar una década más", concluye Norbert Schartel, responsable de esta misión en la Agencia Espacial Europea (ESA).


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Agujeros negros
Al identificar los rayos X emitidos por los átomos de hierro, el telescopio XMM-Newton demostró cómo los agujeros negros retuercen el tejido espacio-temporal alrededor de sí mismos. También ha revelado cómo crecen los agujeros negros supermasivos y cómo condicionan la evolución de las galaxias más masivas del Universo.


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Messier 82
Imagen de la galaxia Messier 82, también conocida como Galaxia Cigarro. La imagen se compone de varias observaciones diferentes obtenidas por XMM-Newton de Messier 82, sumando 52,5 horas de tiempo total de observación. La imagen central muestra penachos de gas caliente que brillan en rayos X emergiendo del disco galáctico (en azul), mostrando una muy intensa actividad de formación de estrellas.


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Parto estelar
Este retrato de un cúmulo de formación de estrellas, llamado NGC 346, es una combinación de imágenes obtenidas por XMM-Newton, el telescopio especial Spitzer de la NASA y telescopios terrestres del ESO (European Southern Observatory).

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