De "Un viaje alucinante" a la ciencia actual

Gracias a los avances tecnológicos, la ciencia ficción es cada vez menos ficción. Te contamos el caso de la nanomedicina.

Un científico ha conseguido disminuir el tamaño de los objetos hasta tamaños micrométricos, pero a consecuencia de un intento de asesinato, ahora se encuentra en coma. Para poder salvar su vida, un grupo de investigadores tendrá que usar esa novedosa tecnología para poder introducirse en su cuerpo con un submarino de no más de un micrómetro, llegar a su cerebro y lograr su curación.

Todos conocemos esta famosa obra de ciencia ficción titulada "Un viaje alucinante". En su momento presentó una tecnología muy novedosa, que era imposible de llevar a la realidad. Hoy en día, aunque no disponemos de esta tecnología, sí que podemos introducir pequeños "submarinos", tripulados por fármacos, dirigidos hacia donde nosotros queramos para que, una vez allí, realicen su acción curativa. Esta idea, propia de ciencia ficción, es la base de la nanomedicina.

La nanomedicina es la medicina basada en el uso de los nanotransportadores. Estos nanotransportadores, como el submarino de la película, son vehículos 1.000 veces más pequeños que un micrómetro que pueden transportar los fármacos necesarios para tratar una determinada enfermedad.

Nanomedicina para combatir el cáncer

En la Universidad  de Sevilla hemos tenido la oportunidad de trabajar con estos pequeños transportadores dirigidos a combatir el cáncer de pulmón. En una serie de experimentos muy preliminares, hemos estudiado cómo dirigir estos transportadores a las células causantes del cáncer de pulmón, las llamadas células madre de cáncer, descritas por el equipo de Lapidot en 1994 en la revista Nature. Si conseguimos dirigir el tratamiento a estas células en concreto, y a ninguna más,  podremos evitar los efectos secundarios derivados de los tratamientos.

Para dirigir estos pequeños transportadores utilizamos moléculas presentes en este tipo celular "diana" que, o bien no se encuentran en las demás células, o se encuentran en muy baja concentración. Al atacar específicamente a estas células conseguiremos privar al tumor de su fuente de células tumorales, de forma que acabará desapareciendo. Hemos podido caracterizar algunas de estas dianas, incluso hemos podido ver cómo los nanotransportadores se acumulaban más en las células tumorales que en las no tumorales. Diversos estudios publicados en revistas como PLoS One o Nature corroboran nuestros resultados, pero aún queda un largo camino por andar.

Hoy en día, equipos de investigadores de todo el mundo trabajan en estos "pequeños submarinos" y, poco a poco, se van consiguiendo resultados muy prometedores. Gracias al esfuerzo de todos ellos, la ciencia ficción cada vez es más ciencia y menos ficción.

Ana Sarrias realiza el Máster de Investigación Médica, Clínica y Experimental de la Universidad de Sevilla.  Artículo escrito en colaboración con la UCC+i de la Universidad de Sevilla

 

Etiquetas: La ciencia contada por los científicoscienciaciencia ficciónnanotecnología

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