Convierten células adultas en embrionarias con solo sumergirlas en ácido

La noticia escrita a continuación fue redactada a finales de enero de 2014, antes de conocer un informe publicado por un comité del instituto japonés en abril de 2014 que reconoce que «dos conjuntos de imágenes utilizados en dichos artículos fueron o manipulados o modificados por la persona que lideró el estudio, la doctora Haruko Obokata".

 

 

En 2012, el investigador japonés Shinya Yamanaka protagonizaba un avance sin precedentes en medicina regenerativa al lograr un retroceso en las células adultas humanas hasta su estado embrionario a través de la inserción de cuatro genes en las mismas. Un año después, un equipo de científicos españoles del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) se valió de este método para alcanzar otro importante hito: rejuvenecer las células dentro del propio organismo adulto (en ratones) sin necesidad de recurrir al cultivo in vitro. Un nuevo trabajo publicado hoy en la revista Nature vuelve a revolucionar el campo de la biomedicina al devolver las células adultas a los 5 días de edad con solo sumergirlas en un preparado ácido.

El trabajo, llevado a cabo por un equipo japoamericano, ha demostrado que introducir una célula adulta de ratón en una solución muy ácida (con un pH muy bajo) provoca que ésta vuelva a un estado muy similar al embrionario. Se trata de la primera evidencia de que un estímulo externo, en este caso de estrés ambiental, puede reprogramar las células somáticas de los mamíferos y capacitarlas para crear nuevos tejidos a imitación de las plantas, que pueden generar nuevos brotes a partir de esquejes.

 

La inventora de este procedimiento, Haruko Obokata, ha tardado cinco años en obtener resultados definitivos. En su experimento, tomó células sanguíneas de ratones y las expuso a multitud de ambientes hostiles: falta de oxígeno, pH ácido... Los resultados mostraron que, al sumergir el cultivo en una solución ácida, las células resultantes poseían características similares a las de las células embrionarias, ya que, al trasplantarlas después en un embrión de ratón, se infiltraron en todos los tejidos del nuevo organismo. Estas se incorporaron incluso a las capas de la placenta, algo impropio de las células madre embrionarias comunes y que revela su infinito potencial regenerativo.

 

Al no requerir la manipulación genética de la célula, esta técnica de reprogramación se erige como la más barata, segura, simple y rápida ideada hasta la fecha, lo que podría convertirla pronto en una realidad médica. No obstante, algunos especialistas en medicina regenerativa se muestran todavía escépticos respecto a la superación del premiado método de Yamanaka.

 

Etiquetas: células madre

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